Los haberes de diciembre para estatales chaqueños se acreditarán la primera semana de enero: el lunes 5 para jubilados y pensionados, y el martes 6 para trabajadores activos. El dinero estará disponible por cajero desde las 21, y al día siguiente se habilita el cobro por ventanilla para cada grupo.
El cronograma confirmado: horarios y modalidades
- Pasivos: lunes 5 de enero de 2026, con acreditación y extracción por cajeros desde las 21. Por ventanilla, el martes 6.
- Activos: martes 6 de enero de 2026, con acreditación y extracción por cajeros desde las 21.
En el mismo anuncio, el Gobierno provincial atribuyó el cumplimiento del esquema a una “adecuada administración” y ratificó su compromiso de previsibilidad y “buena administración” para sostener el pago de salarios.
Las críticas: “cada vez más tarde” y un mes largo entre cobros
La principal queja que viene creciendo no es solo la fecha puntual, sino el corrimiento del calendario: cobrar el sueldo del mes ya entrado el mes siguiente, y cada vez más cerca de la segunda semana. Con este esquema, diciembre se cobra el 5/6 de enero.
El dato que enoja es la distancia entre un cobro y otro. Por ejemplo, los haberes de noviembre se pagaron el 2 y 3 de diciembre. Con el nuevo cronograma, para el sector activo el salto va del 3 de diciembre al 6 de enero: 34 días calendario. En medios locales ya se venía marcando el problema como “33 días” de espera entre un cobro y el siguiente, en un contexto sin recomposición que alcance.
Contexto salarial y clima social
El malestar por el calendario se mezcla con el reclamo de fondo: salarios atrasados frente al costo de vida y paritarias débiles o directamente congeladas. ATE Chaco, por caso, viene denunciando pérdida del poder adquisitivo y falta de negociación regular, además de cuestionar proyecciones oficiales de aumentos muy bajos.
No es un tema nuevo: ya hubo episodios de “fuerte descontento” en redes cuando los sueldos se anunciaron para fechas consideradas tardías. El cronograma de enero vuelve a poner la misma discusión arriba de la mesa: orden administrativo, sí, pero con un costo social obvio cuando el sueldo llega después de las fiestas y con el mes ya corriendo.

