El gobernador chaqueño Leandro Zdero habló recién este lunes en sus redes sobre el accidente en el que está involucrado su hermano Horacio, que atropelló y mató a un peatón en Quitilipi en la madrugada del sábado. El caso quedó en manos de un fiscal emparentado con el diputado radical Carim Peche y reavivó preguntas sobre tiempos, silencios y posibles zonas de protección política.
El accidente y dos días de vacío
El siniestro ocurrió el sábado 15 de noviembre, cerca de las 5 de la mañana, en el acceso Juan Domingo Perón de Quitilipi. Horacio “Chuleta” Zdero, de 57 años, manejaba una camioneta Ford Ranger blanca cuando embistió a un hombre que caminaba por la zona. La víctima murió en el lugar con un traumatismo craneoencefálico grave; distintas versiones en la ciudad la señalan como un trabajador ladrillero muy conocido, de unos 35 a 40 años.
Personal policial y de salud llegó al lugar, constató la muerte del peatón y dio intervención a la División Criminalística de Sáenz Peña, que realizó pericias en la ruta y sobre la camioneta. El test de alcoholemia hecho a Horacio Zdero arrojó 0,0 g/l.
Ese resultado de alcoholemia “cero” quedó rápidamente bajo sospecha en Quitilipi. Vecinos y asistentes a una bailanta cercana al acceso Juan D. Perón afirmaron en redes sociales que Horacio Zdero había estado en el lugar esa madrugada y que lo vieron consumiendo alcohol, lo que abrió interrogantes sobre el horario en que se practicó el control, si se respetó el protocolo habitual para siniestros viales con víctima fatal y si se preservaron correctamente las pruebas, incluidas eventuales imágenes de cámaras de seguridad que aún no se hicieron públicas.
Durante buena parte del fin de semana, la información oficial fue mínima. El hecho circuló primero en grupos de WhatsApp y redes de Quitilipi, con publicaciones que hablaban de “silencio, dudas y sospechas” alrededor del caso. Recién entre el domingo y el lunes empezó a tomar volumen en portales provinciales y luego en medios nacionales, mientras el gobierno provincial seguía sin dar una versión pública detallada.
El tuit del gobernador y la promesa de “sin distinción”
La primera declaración explícita del gobernador llegó el lunes 17 de noviembre, casi dos días después del choque. Desde su cuenta en X, Zdero escribió:
“Ante el accidente de tránsito en el que se ve involucrado mi hermano, acompaño con profundo dolor a la familia afectada en esta pérdida irreparable”.
En el mismo mensaje aseguró que el caso “debe cumplir con los procedimientos legales de rigor, sin distinción alguna”, en referencia a la situación procesal de su hermano.

El gesto buscó mostrarse institucional: condolencias a la familia de la víctima y promesa de que no habrá privilegios. El problema es el contexto: el tuit aparece después de un fin de semana donde la escena pública estuvo marcada por el silencio oficial, al punto de que fueron los medios y las redes de Quitilipi los que empezaron a reconstruir lo sucedido mientras en Casa de Gobierno nadie hablaba del tema.
A esa demora se suma otro dato político: el mensaje llega el mismo día en que Zdero tuvo agenda en la Casa Rosada, lo que terminó de nacionalizar el caso y empujó a que las grandes redacciones pusieran el foco sobre el choque fatal y sobre la figura del gobernador.
Un fiscal ligado a Peche y el reclamo de imparcialidad
La causa quedó en manos de la Fiscalía de Investigación Penal N.º 3 de Sáenz Peña, a cargo del fiscal Marcelo Soto. Fue él quien dispuso la imputación de Horacio Zdero por “supuesto accidente de tránsito fatal”, una calificación habitual en estos hechos, y ordenó que continúe en libertad mientras avanzan las pericias y se toman testimonios.
Lo que encendió las alarmas en el mapa político chaqueño es otro dato: Soto sería pariente del diputado radical Carim Peche (ex-cuñado), una de las figuras centrales del mismo espacio político que gobierna la provincia. Ese vínculo familiar se repite en varios comentarios públicos que cuestionan si habrá verdadera independencia a la hora de investigar a un hermano del gobernador.
En Quitilipi y en redes se repiten las mismas preguntas:
– ¿Se investigará a fondo o el expediente terminará en un cajón cuando baje la presión mediática?
– ¿El test de alcoholemia, las pericias de frenado, las cámaras y los testimonios van a estar disponibles para la familia de la víctima y para la defensa, o será información reservada?
Mientras tanto, se sabe que la Fiscalía ordenó pericias mecánicas sobre la camioneta, análisis de la escena, revisión de posibles cámaras en la zona y la toma de declaraciones a testigos que estuvieron cerca del acceso Juan Domingo Perón en la madrugada del sábado. El resultado de esos estudios será clave para determinar la velocidad del vehículo, la visibilidad en el lugar y la conducta tanto del conductor como del peatón.
Poder, transparencia y un caso que recién empieza
El tuit de Zdero intenta fijar una línea: acompañamiento a la familia de la víctima y promesa de que “la ley es igual para todos”. Pero la cronología lo condiciona: el accidente fue el sábado a la madrugada, el gobernador habló recién el lunes, y sólo después de su mensaje el caso entró de lleno en la agenda de los principales medios provinciales.
Lo que ocurra en las próximas semanas va a marcar si este caso se transforma en un expediente más dentro de la estadística de siniestros viales, o en un símbolo de cómo se investiga cuando el involucrado pertenece al círculo más íntimo del poder provincial. La promesa oficial está escrita en X. Ahora la justicia chaqueña tiene que demostrar si está a la altura de esas palabras.

