Por Oscar Meza
Este domingo 26 de octubre tenemos un desafío grande y sencillo a la vez: ejercer el voto con la cabeza fría y el corazón en la historia. Vengo de recordar el 17 de Octubre y de volver a pensar por qué esos derechos conquistados nos obligan hoy.
17 de Octubre: una memoria que nos ordena
Como gran parte de la sociedad argentina, estoy pensando en el desafío que tenemos este domingo. Y me parece valioso traer a la memoria el 17 de Octubre de 1945. No fue una postal romántica: fue el pueblo, superando distancias y obstáculos, llegando a Plaza de Mayo ante el injusto encarcelamiento del coronel Perón. Desde 1943, al frente de la Secretaría de Trabajo y Previsión, venía impulsando las principales reivindicaciones sociales: trabajo digno, jornada de ocho horas, aguinaldo, vacaciones pagas, horas extras, paritarias que escuchan al trabajador, soberanía nacional defendida en serio y nacionalización de servicios estratégicos. Eso ordenó la vida de millones y abrió una página nueva en la historia. En estos días lo dijo con claridad un referente del campo nacional, popular y democrático, Jorge Taiana: la Argentina tiene futuro. Para honrar ese futuro, hay que recordar de dónde venimos y por qué esos derechos no son negociables.
Jóvenes, adultos y la carga de la historia
Anoche cené con compañeros de la Asociación de Amigos del Banco Cooperativo, gente con compromiso real con la solidaridad y el trabajo en equipo. Charlamos del devenir político, económico y social, y de las responsabilidades que nos tocan. Yo, que fui docente en la época del voto joven, suelo marcar la importancia de que las nuevas generaciones ejerzan ese derecho con seriedad.
Pero uno de los compañeros me dijo con sabio criterio: “Profe Oscar, no te olvides que la responsabilidad esencial por la realidad que vivimos es de los adultos.” Es cierto. Los jóvenes de 16, 18 o 20 años caminan un mundo que construimos quienes hoy tenemos más de 35 o 40. A ellos hay que invitarlos a pensar y elegir; a nosotros nos toca la autocrítica y la responsabilidad mayor.
Además, para muchos chicos, las mejores experiencias de los gobiernos nacionales, populares y democráticos, peronistas y radicales, son materia de estudio. No todos a los 15 leen la historia con rigor; por eso la carga principal está en quienes ya transitamos varias décadas.
Este domingo
Por todo esto, este 26 de octubre tenemos que votar pensando en el bienestar del pueblo y en la soberanía de la nación. Lo digo sin rodeos: el gobierno de Javier Milei y su entorno lastiman, ofenden y humillan las mejores páginas de nuestra historia y de la latinoamericana. No podemos permitir que se boicotee el ejercicio de derechos construidos desde 1945 en adelante, y también desde Yrigoyen, que supo sembrar derechos y beneficios para trabajadores y para el conjunto de la sociedad. Reitero mi compromiso con jóvenes y, especialmente, con los adultos: vayamos a votar con memoria y con responsabilidad.

