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abril 20, 2026

Trump pasó del apoyo a la extorsión y aguó la fiesta

"Si no gana Milei, no seremos generosos con Argentina", dijo, y se derrumbaron los mercados

El clima de euforia que se vivía en los mercados a la espera de anuncios desde Washington se evaporó en cuestión de minutos. Bastó una frase del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que la expectativa de respaldo financiero se convirtiera en amenaza política. “Estamos acá para darte apoyo en las próximas elecciones”, dijo mirando de frente a Javier Milei, y girando hacia su secretario del Tesoro, Scott Bessent, completó: “Pero si él no vence, no perderemos el tiempo: no seremos generosos con Argentina”.

El efecto fue inmediato. En Wall Street y en Buenos Aires, las acciones y bonos argentinos revirtieron la suba inicial y se desplomaron hasta un 10%. La promesa se transformó en presión. Lo que debía ser una señal de estabilidad terminó pareciendo una advertencia electoral, una extorsión al votante argentino.
Estados Unidos, que nunca fue generoso con ningún país sin obtener algo a cambio, difícilmente lo sea ahora. Por eso, el discurso de Trump se leyó más como un gesto de campaña que como una verdadera ayuda.

Ni los intentos de reinterpretación de los voceros de La Libertad Avanza pudieron revertir el impacto negativo de esa declaración. Tampoco hubo precisiones sobre el supuesto “respaldo financiero”, más allá del swap por 20.000 millones de dólares anunciado como crédito al Banco Central, con disponibilidad limitada y destinado solo a cubrir vencimientos en divisas. El Tesoro estadounidense aclaró que el acuerdo no reemplazará el swap vigente con China, aunque Trump dejó clara su incomodidad con la presencia militar o portuaria del gigante asiático en territorio argentino.

Una visita sin el brillo esperado

Trump recibió a Milei en la Casa Blanca pasadas las 14:30, acompañado por su canciller Gerardo Werthein, Karina Milei, el embajador Alec Oxenford, el titular del Banco Central Santiago Bausili y los ministros Luis Caputo y Patricia Bullrich. Del lado estadounidense estuvieron el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario del Tesoro Scott Bessent.
Durante el almuerzo hubo elogios mutuos, pero el tono se enrareció cuando Trump reiteró ante la prensa que la ayuda norteamericana “no es una garantía” y dependerá de “quién gane las elecciones”. Según la BBC, el mandatario explicó que el acceso a los recursos del swap estaría “en cierta medida sujeto al resultado electoral”.

Proyectando el 2027

Trump fue más lejos aún: “Si Milei no gana las elecciones, sé que la persona que estaría presentándose en 2027 es un comunista de extrema izquierda responsable de llevar al país a este problema. Si eso pasa, no seremos generosos con Argentina”. La frase, que pareció aludir a Axel Kicillof, fue interpretada como una intromisión directa en la política argentina.

“Pensamos que (Milei) va a vencer. Si él no vence, no perderemos el tiempo, porque seguramente llegará alguien con una filosofía que no hará a la Argentina grande de nuevo”, agregó Trump, repitiendo su lema electoral adaptado al sur.

Mercados en estado de convulsión

La jornada financiera reflejó el impacto de la amenaza. A la suba inicial de más del 5% le siguió una caída de hasta el 10%, dejando al descubierto la fragilidad del escenario.
“Se trata de un megalómano que cree que con una frase puede volcar el voto argentino”, dijo un analista local. “Pero además, hablamos de una plaza donde un simple tuit de un funcionario norteamericano puede mover el mercado un 30%”.

Un informe de Morgan Stanley advirtió que, gane quien gane el 26 de octubre, el dólar mantendrá su tendencia alcista. En el mejor de los casos, podría estabilizarse cerca de los $1.700; en el peor, superar los $2.000.
Ni siquiera las mayores firmas de inversión de Estados Unidos ven calma, aun con el supuesto respaldo de Washington. La ayuda, una vez más, viene con condiciones.

Fuente: Ambito