En plena crisis económica y con las reservas en caída, el presidente Javier Milei modificó a último momento su partida hacia Estados Unidos. Estaba previsto que despegara el domingo rumbo a Nueva York, pero finalmente lo hará este lunes a las 19. La postergación complica su cita con la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, que había sido pautada para la mañana.
La demora obliga a recalibrar una agenda cargada de gestos políticos y promesas de respaldo internacional. El Gobierno intentó disimular el traspié: un comunicado de Cancillería aseguró que la gira se desarrolla en el marco de una “sólida relación bilateral” con Washington y de un “compromiso compartido de profundizar lazos estratégicos”. Sin embargo, la incertidumbre en torno al encuentro con Georgieva expone las dificultades de la administración en su frente más delicado: la renegociación de la deuda.
El mandatario viaja acompañado por el canciller Gerardo Werthein, el ministro de Economía Luis Caputo, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei y el vocero Manuel Adorni. En la agenda figuran entrevistas con economistas de peso, como el argentino Alberto Ades —doctorado en Harvard— y el catalán Xavier Sala i Martin, reconocido especialista en desarrollo y crecimiento.
El plato fuerte de la visita será político: el martes Milei participará de la 80ª Asamblea General de la ONU y asistirá al discurso de Donald Trump, con quien luego mantendrá un encuentro bilateral y cerrará el día en una recepción ofrecida por el presidente estadounidense. Se trata de una postal que Milei busca capitalizar en plena campaña legislativa y que presenta como un activo diplomático propio.
El miércoles será su turno en el debate general de la ONU. Ese mismo día recibirá el premio Ciudadano Global 2025 del Atlantic Council, en un acto que contará con la presencia del secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent. El jueves, el foco estará puesto en la relación con Israel: Milei se reunirá con el primer ministro Benjamín Netanyahu, participará del Premio B’nai B’rith y mantendrá reuniones con líderes de la comunidad judía como Ronald Lauder y Claudio Epelman. El regreso está previsto para el viernes a las 8:30.
Días atrás, en Córdoba, Milei había asegurado que trabaja “codo a codo” con la administración de Trump para “avanzar en todas las cuestiones relacionadas a mejorarle la vida a los argentinos”. Pero esa narrativa choca con la realidad: la gira tambalea en su capítulo más urgente, el vínculo con el FMI, que hoy resulta vital para sostener el financiamiento del país en medio de una corrida cambiaria y un riesgo país que ya roza los 1.500 puntos básicos.
Fuente: Pagina12

