Jorge Capitanich afirmó que el proyecto de Presupuesto 2026 presentado por Javier Milei supone “un ajuste brutal con consecuencias reales” y una “negación sistemática de la crisis”. Según planteó, las metas de equilibrio fiscal no contemplan el deterioro del ingreso y la caída de la actividad en el NEA. Reclamó discutir partidas sensibles para universidades, salud y transferencias a las provincias.
El eje del debate
Tras la cadena nacional, el Gobierno defendió un superávit primario de 1,5% del PBI y aumentos por encima de la inflación (proyectada según sus cálculos) en salud, educación y jubilaciones. Capitanich cuestionó supuestos de crecimiento y desinflación y advirtió que, sin consensos, el presupuesto “no cierra en la calle”.
Contexto político
Referentes opositores y oficialistas comenzaron a fijar posición de cara al debate parlamentario. Mientras el Ejecutivo pide “leer el proyecto y discutirlo”, sectores de Fuerza Patria y gobernadores del Norte Grande anticipan planteos por el impacto federal de la pauta de gasto.
El presupuesto ordena recursos para 2026 y redefine la relación Nación-provincias; lo que suceda con él incide de lleno en universidades, salud y obra pública del Litoral.

