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marzo 6, 2026

Se disparó el riesgo país y el dólar superó los $1.500: el Central perdió casi USD 400 millones en un solo día

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La tensión cambiaria se profundizó este jueves y dejó al Gobierno contra las cuerdas. El dólar oficial cerró a $1.495 tras perforar el techo de la banda cambiaria, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) y el MEP escalaron hasta los $1.536. El dólar blue, por su parte, se negoció en $1.510.

La presión obligó al Banco Central a desprenderse de USD 379 millones en una sola rueda para intentar contener la corrida, aunque no logró frenar la disparada de los financieros ni calmar la expectativa devaluatoria.

El riesgo país se disparó un 16% en apenas 24 horas y alcanzó los 1.453 puntos básicos, el nivel más alto desde la asunción de Javier Milei. Este indicador refleja la desconfianza de los mercados internacionales sobre la capacidad de pago de la Argentina y encarece de manera automática el financiamiento externo para empresas y provincias.

La dinámica ya se trasladó a la economía real:

  • Los precios mayoristas y minoristas reciben una nueva presión inflacionaria por la suba del dólar paralelo, encareciendo productos importados y bienes de consumo masivo.
  • Los créditos en dólares se vuelven prácticamente inaccesibles, y los que ya estaban tomados se encarecen en pesos.
  • El aumento del riesgo país golpea a los bonos argentinos, hundiendo el valor de los activos y castigando los fondos de inversión que manejan ahorros de pequeños y medianos aportantes.
  • Para las provincias, la suba encarece las emisiones de deuda y compromete programas de obra pública y financiamiento corriente.

En la city financiera advierten que la pérdida de reservas del Banco Central, que ya acumula más de USD 1.200 millones en la semana, reduce el poder de fuego del Gobierno para sostener el tipo de cambio. Si la dinámica no se revierte, la expectativa de una devaluación brusca gana terreno.

El escenario plantea riesgos directos para la gente: la posibilidad de un nuevo salto inflacionario que erosione salarios y jubilaciones, un encarecimiento de la canasta básica y mayores trabas para importar insumos esenciales, lo que podría derivar en faltantes en sectores sensibles como medicamentos, combustibles y alimentos.

Los operadores financieros advierten que la incertidumbre política y la falta de un plan de estabilización consistente son los principales motores de la corrida. Mientras tanto, la población enfrenta un cuadro en el que los precios cambian a diario y el peso pierde valor más rápido de lo que el bolsillo puede acompañar.

Fuente: ANDigital