Leandro Zdero fue entero look YPF, de mameluco, al muelle de la petrolera en Barranqueras. Hay video y fotos donde aparece uniformado como personal técnico. No es casual ni “protocolo”; es una puesta en escena que copia la estética presidencial.
De la imitación al mimetismo
La señal política es transparente: Zdero optó por el vestuario de la empresa estatal igual que Milei, que ya convirtió el mameluco en símbolo propio, al punto de posar y recibir autoridades con esa prenda. Cuando el gobernador adopta el mismo disfraz, no suma “gestión”; diluye su sello. Pasa del radicalismo chaqueño a fan club del uniforme, y el mensaje deja de ser “yo gobierno” para volverse “yo me saco la foto”.
Identidad tercerizada
El problema no es la ropa: es el vaciamiento. Si la imagen central del gobernador es un calco del Presidente con mameluco, la identidad partidaria queda subalquilada. A eso se suma que YPF convirtió el traje en objeto de consumo, con el propio CEO promocionando la “moda” del mameluco. La política se entrega a la estética de merchandising y la foto se come al discurso.


Lo que comunica, aunque no quieran
Zdero buscaba cercanía con “la obra y la logística”; terminó regalando una postal de subordinación simbólica. La escena en Barranqueras ya circula como referencia de alineamiento, y su encuentro con Milei quedó encerrado en la misma narrativa del overol como credencial. Resultado: menos proyecto propio, más dependencia del guion ajeno.
En este marco, la supuesta “alianza” con Javier Milei —que ya había diluido los colores y la identidad histórica del radicalismo— ahora parece profundizarse en gestos simbólicos: a la pérdida de voz propia se añade la imitación estética, con un gobernador que elige vestirse de YPF al igual que el Presidente, confirmando la disolución entre forma y fondo.
Si tu identidad política necesita un mameluco prestado para existir, no estás comunicando gestión: estás confesando carencia. Que lleguen barcazas, combustibles para la región y resultados medibles, fantástico. Pero que la próxima foto sea de gobernador, no de actor de utilería.

