En un escenario político atravesado por la fractura radical y las aspiraciones de un peronismo que busca romper con 25 años de hegemonía de la UCR. El próximo domingo 31 de agosto, 950.320 correntinos estarán habilitados para votar gobernador, 5 senadores y 15 diputados provinciales, además de 73 intendentes, incluida la capital que concentra un tercio del padrón.
El oficialismo llega dividido en dos fórmulas. Por un lado, Vamos Corrientes lleva a Juan Pablo Valdés, hermano del actual mandatario, acompañado por Néstor Pedro Braillard Poccard, que busca la reelección como vice. Por el otro, Encuentro por Corrientes (ECOs) postula a Ricardo Colombi junto al senador Martín Miguel Barrionuevo. La pelea entre el gobernador Gustavo Valdés y su viejo padrino político terminó rompiendo la sociedad que gobernó la provincia desde 2001, tras la última intervención federal.
Mientras el radicalismo compite entre sí, el PJ intenta aprovechar la oportunidad con Martín “Tincho” Ascúa, intendente de Paso de los Libres, secundado por César Daniel Lezcano. Tras su normalización partidaria en marzo bajo la conducción de Cristina Fernández de Kirchner, el peronismo se muestra cohesionado y sueña con alcanzar el ballotage previsto para el 21 de septiembre si nadie supera el 45 % o el 40 % con 10 puntos de ventaja. Ascúa endureció su discurso en campaña con denuncias sobre el gasto en obras públicas frente a la falta de recursos para pagar salarios, y volvió a retar a Juan Pablo Valdés a un debate que el oficialismo evita.
La Libertad Avanza, pese a la cercanía de Valdés con Javier Milei, no cerró un acuerdo provincial y presentará su propia fórmula: el diputado nacional Claudio Lisandro Almirón con Evelyn Karsten como vice. También compite otro espacio autodenominado libertario, el Partido Ahora, con Carlos “Teke” Romero y Ana Constanza Casaro Quiñones.
Completan la oferta electoral Cambiá Corrientes, que postula a Sonia Beatriz López y Raúl Dal Lago, y el Partido De la Esperanza, con Adriana Leila Vega y Andrés Fabián Barboza.
En un clima de apatía ciudadana y tras una hegemonía radical de un cuarto de siglo, la elección correntina promete definirse entre las internas radicales, un peronismo que busca revancha y libertarios que pretenden meterse en la segunda vuelta. El 31 de agosto será la prueba decisiva.
Fuente: Pagina12

