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marzo 6, 2026

Rehabilitaron y liberaron a cuatro monos carayá: cómo será la reintroducción a su hábitat natural

Tras un proceso de rehabilitación, liberaron a cuatro monos carayá en Corrientes. Se trata de Bizcochito, Lisa, Nena y Facena, ejemplares de la especie Alouatta caraya.

El proceso lo llevó a cabo el Centro Aguará, tras completar una recuperación que expone los riesgos del contacto humano con la fauna silvestre.

Las historias de Nena y Facena ejemplifican cómo la interacción con personas y la alimentación fuera del entorno natural pueden alterar el comportamiento de los animales silvestres.

Los monos carayá liberados en Corrientes. (Foto: diario Época).

Ambas monas, aunque en contextos diferentes, desarrollaron una dependencia hacia los humanos que debilitó sus capacidades de adaptación y las colocó en situaciones de riesgo.

Nena sufrió una grave herida tras ser agredida mientras buscaba comida en una vivienda. A Facena, por su parte, la separaron de su grupo familiar luego de generar un vínculo no natural con docentes y estudiantes, lo que afectó su comportamiento social.

El proceso de recuperación fue llevado adelante por equipos técnicos y voluntarios del Centro Aguará, quienes trabajaron en la rehabilitación clínica y comportamental de los animales.

Las tareas incluyeron observaciones detalladas, tratamientos veterinarios, adecuación nutricional y acciones específicas para restaurar la desconfianza natural hacia los humanos. Algo fundamental para su reinserción en la vida silvestre.

Gracias al trabajo conjunto, Nena y Facena lograron completar todas las etapas necesarias para su liberación. Junto a Bizcochito y Lisa, formaron parte de un grupo conocido como la “Tropa Angirú”, que fue finalmente reinsertado en su hábitat natural, según informó el portal del diario Época.

Los riesgos del contacto humano con fauna silvestre: Es importante tener en cuenta las indicaciones y recomendaciones de las autoridades cuando se visita un área protegida o se vive cerca de zonas en las que abunda fauna silvestre.

En primer lugar, debido a que los animales silvestres pueden constituir una fuente directa de infección para las personas mediante patógenos que causan enfermedades en los seres humanos (patógenos zoonóticos). De hecho, los animales silvestres son portadores de numerosos patógenos que pueden repercutir en la salud humana.

Los riesgos del contacto con la fauna silvestre.

Algunos de los peligros para los animales:

-Pérdida de comportamientos naturales: los animales pueden perder su capacidad de buscar alimento, defenderse o reproducirse en su hábitat natural.

-Dependencia de los humanos: al ser alimentados o cuidados por personas, dejan de valerse por sí mismos.

-Alteración en su dieta: la comida humana puede causarles enfermedades digestivas o nutricionales.

-Mayor vulnerabilidad ante depredadores o accidentes: al habituarse a áreas urbanas o pobladas, se exponen a atropellos, ataques o trampas.

-Aislamiento social o desplazamiento de su grupo: como en el caso de algunos primates, el contacto con humanos puede impedir la reintegración a su comunidad natural.

-Estrés crónico: el encierro, la cercanía con personas o la falta de estímulos adecuados puede generarles trastornos físicos y psicológicos.

-Transmisión de enfermedades humanas (zoonosis inversa): como gripe, herpes o tuberculosis, que pueden ser mortales para ellos.

Por el otro lado, los riesgos que representa este intercambio para los humanos pueden ser:

-Transmisión de enfermedades zoonóticas: como rabia, leptospirosis, hantavirus o fiebre hemorrágica.

-Accidentes por ataques o conductas defensivas: los animales silvestres pueden reaccionar de forma agresiva si se sienten amenazados.

-Riesgos legales: en muchos países está prohibido tener, alimentar o manipular fauna silvestre, y puede acarrear sanciones.

Fuente: Noticias Ambientales