Este lunes se inscribieron seis frentes para competir en la elección de gobernador de Corrientes, que se celebrará el 31 de agosto. Sin posibilidad de reelección, el mandatario radical Gustavo Valdés encabezó la oficialista Vamos Corrientes, integrada por UCR, Partido Popular, Coalición Cívica ARI y otras 22 fuerzas locales; pero no logró sellar su alianza con La Libertad Avanza, que liderará su propia boleta.
Valdés reconoció que fue “muy difícil negociar con La Libertad Avanza, no sabemos qué tienen y nos piden demasiado”, y lamentó la falta de respaldo de la Casa Rosada: “Nosotros tenemos poder territorial, el gobierno provincial y 62 intendencias”.
En una jugada estratégica para reforzar su armado local, Gustavo Valdés selló un acuerdo con el senador nacional Carlos “Camau” Espínola, cuyo respaldo aporta un caudal territorial y político clave de cara al 31 de agosto. Tras reuniones y una foto conjunta, Espínola —con trayectoria en la coordinación de políticas públicas provinciales— puso su estructura al servicio de la alianza oficialista Vamos Corrientes.

El peronismo, por su parte, formalizó Limpiar Corrientes, que agrupa al Partido de la Victoria, el Frente Renovador, Kolina, Movimiento Integración Latinoamericano, Nuevo Encuentro y otras seis agrupaciones. Su postulante será Martín “Tincho” Ascúa, con la bendición de Cristina Kirchner, aunque no llegaron a un acuerdo con el ex gobernador Ricardo Colombi para integrar la fórmula.
Colombi, lejos de reconciliarse con el PJ, inscribió Encuentro por Corrientes (ECO) junto a Acción por Corrientes, Agrario y Social, Cambio y otras once agrupaciones. Los sondeos internos del peronismo daban a Ascúa por encima de Colombi (22 % vs. 15 %), y ninguno cedió en su apetito de vicegobernación.
Cierran el mapa electoral Cambia Corrientes, con Sonia López; y Unidad Correntina, con Leonardo Ortíz, completando las seis fuerzas que buscarán la banda el 31 de agosto.
Con la pizarra de alianzas lista, arranca ahora la campaña: Valdés apuesta a su gestión y al arraigo territorial, los libertarios juegan a la outsider, y el PJ se esfuerza por mostrar unidad pese a la dispersión. El verdadero pulso político correntino comienza ahora.

