Julián Camino, ex integrante del cuerpo técnico de Alejandro Sabella, reveló anécdotas inéditas sobre Lionel Messi durante los años compartidos en el predio de Ezeiza. El relato muestra al capitán argentino lejos de la imagen distante de las grandes estrellas: sorteos de motos y premios para empleados de AFA, partidas de truco en los aviones y una camiseta de Brasil 2014 que terminó robada.
Camino describió a un Messi siempre cercano: “Ha ayudado mucho a los empleados del predio. Hacía regalos, sorteos, dividía premios. Nunca marcó diferencias”. Esa actitud, asegura, generaba un vínculo de lealtad: “Es así y después se matan por él”.
El ex futbolista recordó que Leo integraba al staff en los momentos de distensión: “En los viajes nos venían a buscar para jugar al truco. Siempre nos metieron en el grupo”. Un gesto que, según Camino, reforzaba la unidad del plantel.
Tras la semifinal de Brasil 2014 ante Bélgica, Messi le entregó su camiseta. Camino la enmarcó y la guardó en una quinta, pero tiempo después fue robada. “Era un cuadro lindo, firmado por él. Me la robaron de la quinta”, lamentó.
Las anécdotas se suman a otros testimonios, como el del profesor Gerardo Salorio, que recordó el primer ingreso de Messi al predio en 2004. Dos décadas después, el rosarino cerró su ciclo con la Selección el 6 de octubre en el Monumental: 207 partidos, 126 goles y 70 asistencias. Pero más allá de los números, queda el legado invisible: los gestos cotidianos que construyeron respeto y afecto dentro de la AFA.

