“Se está terminando su gestión”. Una vecina del Lote 88, en Miraflores, le planteó de frente al gobernador Leandro Zdero el cansancio de quienes siguen esperando una solución por las tierras y el acceso al agua potable. El mandatario intentó discutir esa cuenta regresiva y sostuvo que su gestión continuará. Más adelante insistió en la misma idea. “Y acordate que vamos a seguir”.
Ante una mujer que le exigía resultados de su actual mandato, Zdero respondió hablando de continuidad. Como si resolver lo pendiente pudiera quedar sujeto a una reelección y las familias tuvieran que concederle otro período para obtener las respuestas que no les dio en cuatro años. Una contestación que desconoce el desgaste de quienes llevan años esperando.
La vecina volvió al problema concreto. El tiempo pasa y siguen sin solución. También le pidió acceso al agua potable. “Queremos saber qué posibilidades hay que nos brinden el servicio de agua, de agua potable. Porque es un servicio básico necesario”, remarcó.
“Tenemos que solucionar las tierras”, respondió el gobernador. “Pero no se está solucionando”, replicó ella.
Estás muy equivocada
El intercambio se endureció cuando la mujer cuestionó la relación entre el Gobierno y los otros poderes del Estado. Sostuvo que “trabajan todos juntos los poderes” y que el gobierno de turno los maneja. Zdero le respondió “Estás muy equivocada”.
“No, no, no estoy equivocada. Es la verdad”, contestó la vecina, que mantuvo su reclamo y le recordó lo que consideraba una promesa incumplida. “Fue su compromiso de campaña”.
“A ver, a ver, no se equivoque, no se equivoque”, reaccionó ofuscado el mandatario.
Zdero defendió su actuación como legislador, aseguró que había presentado un proyecto de ley y sostuvo que no había conseguido acompañamiento. La mujer mantuvo su versión. “Fue así, fue así”.
La insistencia encontró reiteradas afirmaciones de que el Gobierno está trabajando y de que habrá una solución. “Vas a ver que vamos a solucionar”, aseguró Zdero. También afirmó que se trabaja “de manera callada”. Durante el intercambio no precisó una fecha para resolver la situación territorial ni una respuesta concreta para llevar agua potable.
Un conflicto con obligaciones pendientes
El conflicto del Lote 88 involucra una sentencia que reconoce la propiedad comunitaria indígena y la situación de familias criollas asentadas en el predio. Según explicó a Litigio la abogada Carolina Aquino, representante de la asociación “Mujeres Fuertes”, el cumplimiento debe acompañarse con una reubicación gradual de esas familias, sin desalojos compulsivos, que les permita acceder a terrenos con títulos individuales.
El Gobierno propuso dividir el predio y pidió suspender los plazos de cumplimiento, argumentando que buscaba evitar un conflicto social. Sin embargo, según la resolución reseñada por ese medio, el 21 de abril la Justicia rechazó el planteo de la Fiscalía de Estado y ordenó continuar la ejecución. También señaló que años de incumplimiento estatal habían contribuido a agravar el problema.
Existen, por lo tanto, responsabilidades concretas del Ejecutivo. Las familias necesitan conocer qué medidas se tomarán y en qué plazos, además de las explicaciones sobre el trámite judicial.
En Miraflores, Zdero no pudo atravesar su recorrida sin encontrarse con los reclamos pendientes de su gestión. Frente a la insistencia de una vecina, eligió discutirle, corregirla y recordarle que pretende seguir gobernando. La mujer le estaba contando la realidad que vive. Un gobernador que aspira a otro mandato debería empezar por responder por el actual, en lugar de enojarse con quienes le recuerdan lo que falta.

