Resistencia Cargando temperatura...
agosto 18, 2026

Deforestación en Amazonía brasileña cae un 8.7% en 2025, niveles no vistos desde 2017 gracias a medidas gubernamentales

En 2025, la deforestación en la Amazonía brasileña ha disminuido a niveles no vistos desde 2017, marcando un logro significativo en la protección ambiental. Este descenso responde a una serie de medidas gubernamentales encaminadas a fortalecer el control y la fiscalización de actividades ilegales en el bosque tropical más grande del mundo.

Caída histórica en la deforestación amazónica

Los datos preliminares del gobierno indican una reducción del 8,7% en la actividad deforestadora respecto al año anterior, afectando 3.817 kilómetros cuadrados frente a los 4.184 del año pasado. Este logro se ha conseguido gracias a políticas más estrictas y la implementación de tecnología avanzada para el monitoreo del medio ambiente.

Las políticas públicas han desempeñado un papel crucial en esta mejora, destacando el fortalecimiento de los organismos de vigilancia y la aplicación severa de sanciones contra la deforestación ilegal. Además, el uso de satélites de alta resolución ha facilitado una respuesta más rápida y precisa de las autoridades ante incidentes de tala.

El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) ha sido fundamental en la recopilación de estos datos, utilizando imágenes satelitales para proporcionar información confiable sobre el estado de la deforestación en el país.

Compromiso del gobierno brasileño

Bajo el liderazgo de Luiz Inácio Lula da Silva desde 2023, Brasil ha experimentado una tercera caída consecutiva en la deforestación, con el objetivo de eliminarla por completo a largo plazo. La gestión de Lula contrasta con la del anterior presidente Jair Bolsonaro, cuya administración fue criticada por políticas ambientales laxas.

En el Cerrado, una vasta sabana también bajo presión debido a factores agrícolas, la deforestación se redujo un 9% en 2025, alcanzando su nivel más bajo desde 2021 con 5.369 kilómetros cuadrados afectados.

El gobierno atribuye estos avances a un incremento en las acciones de fiscalización y la implementación de multas, junto con la creación de nuevas áreas protegidas y la demarcación de tierras indígenas.

El reto ahora es asegurar que esta tendencia descendente se mantenga, convirtiéndose en una política de Estado que equilibre el desarrollo económico con la conservación del medio ambiente.

Fuente: Noticias Ambientales.