Resistencia Cargando temperatura...
junio 13, 2026

Macri presiona a Milei para que desplace a Adorni

Para no complicar la crisis en el Gobierno no acompañará la ofensiva opositora en el Congreso

El líder del PRO cuestiona la continuidad del jefe de Gabinete tras la polémica por su declaración jurada, aunque rechaza sumarse a una moción de censura impulsada por sectores opositores. “Defienda el cambio”, reclamó al Presidente.

La crisis alrededor de Manuel Adorni abrió una nueva tensión dentro del espacio oficialista y sus aliados. Mauricio Macri salió a reclamarle a Javier Milei que tome una decisión política y aparte al jefe de Gabinete, pero al mismo tiempo dejó en claro que el PRO no acompañará la estrategia opositora en el Congreso para avanzar con una interpelación y una eventual moción de censura.

El expresidente considera que Adorni quedó debilitado luego de sus explicaciones sobre la declaración jurada patrimonial y el reconocimiento de fondos que no habían sido informados oportunamente, pero entiende que la salida del funcionario debe ser una decisión exclusiva del Poder Ejecutivo.

“Presidente: los que estamos apoyando el cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”, expresó el PRO en un mensaje difundido públicamente, marcando distancia con la Casa Rosada sin romper el respaldo al rumbo general del Gobierno.

La postura de Macri combina presión política con cautela institucional. Cerca del titular del PRO aseguran que no quieren participar de una maniobra parlamentaria que, según su visión, podría terminar favoreciendo al kirchnerismo.

“No nos vamos a prestar al circo de los K”, sostienen dirigentes cercanos al exmandatario, quienes consideran que el mecanismo constitucional para remover a un jefe de Gabinete es una herramienta extrema y que primero debe avanzar la investigación judicial.

En el macrismo creen, sin embargo, que Adorni quedó en una posición muy difícil después de sus últimas declaraciones públicas y estiman que su permanencia en el cargo podría tener un plazo limitado, incluso antes de la sesión prevista en Diputados donde distintos bloques opositores buscarán avanzar con pedidos de interpelación.

La polémica surgió luego de que Adorni reconociera que había mantenido fuera de sus declaraciones oficiales parte de sus ahorros y que una porción de su patrimonio estaba vinculada a inversiones en criptomonedas. El funcionario aseguró haber obtenido ganancias cercanas a los 300 mil dólares con operaciones en Bitcoin y explicó además que encontró dinero en su domicilio tras el fallecimiento de su padre.

Sus dichos generaron críticas porque contrastaron con afirmaciones previas realizadas ante el Congreso, donde había asegurado que tenía todo su patrimonio declarado y “sin ocultación alguna”.

Desde el PRO remarcaron que la contradicción constituye un problema político y ético para un funcionario de la máxima confianza presidencial.

“Un funcionario no puede decirle a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada y después admitir que sí lo hizo”, señalaron desde el partido conducido por Macri.

Aun así, la fuerza amarilla decidió no sumarse al pedido de censura. En Diputados consideran que la oposición no cuenta con los votos suficientes para alcanzar el quórum necesario y que, incluso si avanzara la discusión, el oficialismo tendría herramientas para bloquearla.

El escenario también es complejo en el Senado, donde sectores opositores impulsaron pedidos para citar e interpelar a Adorni. Allí, el PRO mantiene una postura similar: reclama respuestas, pero no acompañará una estrategia que pueda derivar en la salida del funcionario desde el Congreso.

La interna política detrás del caso también expone el deterioro del vínculo entre Macri y Milei. La relación comenzó a tensarse luego de la salida de Guillermo Francos de la Jefatura de Gabinete y la decisión presidencial de reemplazarlo por Adorni, una designación que el exmandatario cuestionó por considerar que el cargo requería un perfil más técnico y con mayor experiencia de gestión.

Desde entonces, Macri profundizó su estrategia de diferenciación y comenzó a recuperar protagonismo dentro del escenario político nacional, mientras busca reposicionar al PRO de cara al futuro electoral.

El caso Adorni volvió a colocarlo en un lugar de influencia: cuestiona al Gobierno, reclama cambios y marca límites, pero evita una ruptura definitiva con Milei. Una posición que refleja la disputa por el espacio político que acompañó al oficialismo en las elecciones de 2023 y que ahora mira con atención los conflictos internos de la gestión libertaria.