El juez que frenó la reforma laboral advirtió sobre intereses en juego: “Hay algo pesado detrás”
El juez laboral Raúl Ojeda salió a responder a las críticas y cuestionamientos tras su fallo que había suspendido aspectos centrales de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, y denunció un clima de presión creciente sobre su figura.
En declaraciones radiales, el magistrado sostuvo que las descalificaciones en su contra —incluidas acusaciones de afinidad política— buscan desviar el foco de la discusión de fondo. “Cuando no pueden cuestionar técnicamente una resolución, aparecen los carpetazos”, afirmó, en alusión a las versiones que intentan desacreditarlo por su pasado como asesor del exministro de Trabajo Carlos Tomada.
Ojeda había hecho lugar a un planteo de la Confederación General del Trabajo y dictado una medida cautelar que suspendía la aplicación de varios artículos de la Ley 27.802 de reforma laboral. Sin embargo, esa decisión fue posteriormente revertida por la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, a través de un fallo de la Sala VIII integrada por María Dora González y Víctor Pesino.
El escenario judicial se complejizó aún más cuando, tras esa resolución, se conoció que el Poder Ejecutivo impulsó la continuidad de Pesino en su cargo pese a haber alcanzado la edad jubilatoria, lo que alimentó sospechas y tensiones en torno a la independencia judicial.
En ese contexto, Ojeda también fue denunciado por el dirigente empresarial Juan Méndez, quien lo acusó de abuso de autoridad por haber frenado la aplicación de la norma. El magistrado relativizó esas acusaciones y sostuvo que forman parte de un clima de hostigamiento.
“Hay algo pesado, mucho interés en juego”, advirtió Ojeda, al describir la intensidad de las reacciones que generó su fallo. Según explicó, el nivel de debate y confrontación en torno a la reforma laboral no tiene precedentes recientes en el ámbito académico y judicial.
El juez evitó pronunciarse sobre el contenido del fallo de Cámara, aunque dejó entrever que el conflicto escalará hasta la Corte Suprema. “Seguramente va a terminar allí”, anticipó, al tiempo que remarcó la importancia de las instancias intermedias en la definición del caso.
Más allá del expediente puntual, Ojeda también se refirió al descrédito que atraviesa el Poder Judicial. Sin asumir una defensa corporativa, reconoció que existen situaciones cuestionables, pero diferenció su trayectoria personal y profesional. “Somos laburantes del derecho”, afirmó, buscando despegarse de las críticas generalizadas.
En un clima de fuerte confrontación política y judicial, el caso de la reforma laboral se convirtió en un nuevo punto de tensión entre el Gobierno, la Justicia y los sectores sindicales. Las denuncias de presiones, los cruces públicos y las decisiones judiciales en disputa configuran un escenario donde, más allá de lo jurídico, se dirimen intereses de alto impacto económico y social.
Fuente: Página12

