A seis meses del primer traslado, el Parque de la Biodiversidad concretó el envío de otros cinco ejemplares de muitú hacia el Gran Parque Iberá, en la provincia de Corrientes. De este modo, se consolida un proceso clave para recuperar especies desaparecidas del ecosistema.
En efecto, la acción forma parte del Programa de Conservación del Muitú, desarrollado en conjunto con la Fundación Rewilding Argentina. Por lo tanto, la iniciativa busca revertir la pérdida de biodiversidad mediante la reintroducción de fauna nativa.
Asimismo, el nuevo grupo se suma a los cinco ejemplares trasladados previamente. En consecuencia, se fortalece la presencia de la especie en un área donde había disminuido significativamente.

Reproducción y trabajo científico para la conservación
El proyecto logró avances importantes en la reproducción en cautiverio. En primer lugar, se duplicó la cantidad de nacimientos en el Parque de la Biodiversidad, alcanzando diez pichones en un año.
Además, este resultado responde a un trabajo sostenido de profesionales que garantizan condiciones sanitarias y de desarrollo adecuadas. De este modo, los ejemplares llegan preparados para enfrentar el ambiente natural.
Por otro lado, el proceso incluye etapas de entrenamiento para fomentar la autosuficiencia. Así, se incrementan las probabilidades de supervivencia tras la liberación definitiva.
Etapas de adaptación en un entorno restaurado
Una vez en el Gran Parque Iberá, los muitúes atraviesan un período de cuarentena. En este sentido, se evalúa su estado sanitario y su adaptación inicial al nuevo entorno.
Posteriormente, ingresan en una fase de pre-suelta donde comienzan a interactuar con el ambiente. En consecuencia, desarrollan habilidades clave para su vida en libertad.
Finalmente, los ejemplares serán liberados en los bosques del parque. De este modo, se avanza en la restauración ecológica de la región, afectada por la desaparición de especies nativas.

Importancia ecológica y estado de la especie
El muitú es un ave galliforme originaria de las selvas tropicales de Sudamérica, presente en el noreste argentino, el este de Bolivia, el centro de Brasil y Paraguay. En primer lugar, cumple un rol fundamental como dispersor de semillas.
Sin embargo, la destrucción del hábitat y la caza furtiva redujeron drásticamente sus poblaciones. Por lo tanto, su ausencia generó desequilibrios en los ecosistemas en gran parte del noreste argentino.
En este contexto, su reintroducción resulta una herramienta clave para recuperar procesos ecológicos esenciales. Asimismo, iniciativas como esta se alinean con las directrices de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, promoviendo estrategias integrales de conservación.
Fuente: Noticias Ambientales.

