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marzo 19, 2026

La memoria no es venganza: es un deber democrático

Por Oscar Meza

En estos días, cuando vuelven a aparecer discursos de negacionismo y miradas que pretenden relativizar una de las etapas más trágicas de la historia argentina, creo que es más necesario que nunca reafirmar un compromiso que no admite retrocesos: memoria, verdad y justicia.

Yo soy de aquellos que siempre han sostenido que este compromiso no está al amparo de ningún sentimiento de venganza. Muy por el contrario. Se trata de fortalecer a la democracia, de fortalecer a las instituciones de la República y de dejar en claro que una sociedad no puede construir convivencia verdadera sobre la base del miedo, la cobardía o el silencio.

Fotograma documental El Encuentro.

Honrar la memoria de los caídos, de los encarcelados, de los sobrevivientes del terrorismo de Estado y de todos aquellos que padecieron la violencia de la última dictadura cívico-militar es, a mi entender, una obligación ética y política. No solo por respeto a lo que ocurrió, sino también por responsabilidad frente al presente y al futuro. Porque una comunidad que naturaliza el olvido se debilita. Y una democracia que relativiza el horror queda herida en sus cimientos.

Por eso valoro profundamente cada una de las actividades que, en torno al 24 de Marzo, se impulsan para mantener viva esa memoria. Todas son importantes, todas son significativas, porque comprometen a quienes fueron protagonistas de aquellos años y también a quienes hoy tenemos la responsabilidad de sostener esa bandera. En ese marco, la proyección del documental El Encuentro tiene para mí un valor muy especial, porque narra una parte de mi historia como dirigente estudiantil universitario en Córdoba, en años marcados por la persecución, el dolor y la ausencia.

Oscar Meza detenido. Fotograma documental El Encuentro.

Agradezco profundamente que esa historia pueda ponerse en común no como un gesto individual, sino como parte de una memoria colectiva que todavía interpela a nuestra sociedad. También agradezco a Pablo Deltín, director del documental, por el trabajo realizado y por la sensibilidad con que abordó una experiencia tan dura, pero también tan necesaria de ser contada. Porque cuando una historia personal logra convertirse en memoria compartida, deja de ser solo un recuerdo y pasa a ser una herramienta para pensar el país que tenemos y el país que queremos.

Centro de detención clandestino La Rivera, Córdoba. Documental El Encuentro.

Yo sigo creyendo que reclamar justicia, exigir castigo para los culpables y sostener la memoria de lo ocurrido es la mejor manera de construir una sociedad verdaderamente respetuosa de la democracia. No hay república seria sin verdad. No hay convivencia digna sin memoria. No hay futuro sólido si el pasado se barre debajo de la alfombra.

Por eso, una vez más, vaya nuestro compromiso y nuestra participación. No para quedarnos atados al dolor, sino para impedir que la historia más oscura de la Argentina vuelva a repetirse.

Centro de detención clandestino La Rivera, Córdoba. Documental El Encuentro.