En la Casa Rosada crecen las dudas sobre la continuidad de Manuel Adorni como jefe de Gabinete, en medio de cuestionamientos internos y repercusiones públicas por situaciones personales que impactaron en la agenda política del Gobierno.
Según fuentes oficiales, el funcionario evalúa la posibilidad de dar un paso al costado tras la polémica generada por su viaje a Nueva York junto a su esposa en una comitiva oficial, así como por el traslado de su familia a Punta del Este en un avión privado. Ambos episodios provocaron críticas y reavivaron el debate sobre el uso de recursos y la conducta de los funcionarios.
En paralelo, se suman denuncias que podrían derivar en nuevas investigaciones. Una de ellas apunta a presuntos conflictos de intereses vinculados a la consultora de su esposa, Bettina Angeletti, señalada por supuestos vínculos comerciales con empresas relacionadas con el Estado. La presentación judicial fue impulsada por la diputada Marcela Pagano. También circulan versiones sobre posibles irregularidades patrimoniales que estarían bajo análisis.
Dentro del oficialismo admiten preocupación por el impacto del caso en la opinión pública. Analistas señalan que este tipo de situaciones adquiere mayor sensibilidad en un contexto económico adverso, con indicadores que reflejan aumento del desempleo y mayores niveles de endeudamiento en los hogares.
Además, el episodio golpea uno de los ejes discursivos del Gobierno, centrado en la lucha contra la corrupción y los privilegios de la dirigencia. En ese marco, la figura de Adorni, uno de los principales voceros de esa narrativa, quedó particularmente expuesta.
En caso de concretarse una salida, en el oficialismo reconocen que no será sencillo encontrar un reemplazo. Entre los nombres que circulan aparece Martín Menem, actual titular de la Cámara de Diputados y dirigente cercano a Karina Milei, aunque su eventual traslado genera resistencias internas.
Otra alternativa mencionada es Diego Santilli, valorado por su capacidad de diálogo con distintos sectores políticos. También surge el nombre del canciller Pablo Quirno, aunque su posible salida del área internacional despierta reparos.
La definición podría darse en los próximos días, sujeta tanto a la evolución del escenario político como a la posibilidad de consensuar un reemplazo que garantice equilibrio dentro del Gabinete.
Fuente: Ambito

