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marzo 5, 2026

Ataque a la prensa

El camarógrafo detenido durante la protesta contra la reforma de la Ley de Glaciares rompió el silencio tras recuperar la libertad y denunció que fue víctima de una agresión colectiva por parte de efectivos policiales en las inmediaciones del Congreso.

Facundo Tedeschini, trabajador tercerizado de la señal A24, aseguró que mientras realizaba su cobertura fue empujado, derribado y luego golpeado por varios uniformados. “Me pegaban patadas por abajo”, relató, al tiempo que sostuvo que no intervino en los disturbios y que “lo único que estaba haciendo” era su tarea periodística.

El episodio ocurrió en el marco de una protesta encabezada por activistas de Greenpeace contra el proyecto oficial de reforma de la Ley de Glaciares, que se debatía en el Senado. Según su testimonio, el conflicto comenzó cuando intentó registrar imágenes de la detención de manifestantes en la explanada del Congreso. En ese momento, un agente le habría impedido avanzar y lo empujó violentamente.

“Me tiraron. Quise caer con el codo para que la cámara no se rompiera. Después se me abalanzaron cinco o seis efectivos”, explicó Tedeschini tras salir de la dependencia policial donde permaneció demorado. Aseguró que mientras estaba reducido en el suelo recibió patadas y que gritaba para que cesaran los golpes.

Su declaración amplía el foco de responsabilidad más allá del único efectivo al que, según trascendió, se le inició un sumario administrativo. El camarógrafo sostuvo que la agresión fue colectiva y que varios uniformados participaron tanto en la reducción como en la posterior detención.

La versión contrasta con la explicación pública ofrecida por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien argumentó que el arresto se produjo porque el trabajador intentó atravesar el cordón policial. Tedeschini, en cambio, afirmó que nunca intentó vulnerar el operativo y que sólo buscaba registrar imágenes.

“Fue un episodio muy violento. No estamos acostumbrados a pasar por esto. Cuando te pasa, es complicado y feo, sobre todo cuando estás trabajando”, expresó.

El hecho generó repudios de organizaciones de prensa, referentes políticos y entidades de derechos humanos, que reclamaron garantías para el ejercicio de la labor periodística en contextos de protesta social. Mientras tanto, la reforma de la Ley de Glaciares continúa su tratamiento legislativo en un clima de alta tensión política y social.