Desde el 1 de enero rige en nuestro país una normativa del Senasa que obliga a los productores a colocar dispositivos electrónicos en las orejas de los vacunos, también conocidos como caravanas, sin las cuales no podrán movilizar sus rodeos para la venta.
Según el organismo nacional, este requisito es exigido por los mercados internacionales para mejorar la trazabilidad de los rodeos, es decir, el rastreo del animal a lo largo de la cadena productiva. Pequeños productores del norte del país advierten que esta tecnología no se adapta a su realidad, por su alto costo y múltiples dificultades operativas.
Gustavo Verli, pequeño productor santafecino, aseguró: «El pequeño productor no está inscrito para la exportación. El que exporta que tiene la pequeña diferencia, nosotros no. Igual ellos lo que nos exigen es que nosotros supuestamente caravaneemos ya con la caravana electrónica».
Fabricio Miskevich, también pequeño productor santafecino, dijo: «Nosotros no disponemos de ese dinero como para comprar todo ese aparato del lector y las balanzas y todo. Nosotros tenemos que seguir a la forma tradicional, tomar el número de caravana, anotarlo en un papel y ahí vamos anotando. O sea que para nosotros es un gasto más, no nos sirve por el momento».
Por su parte, Bases Federadas, organización que nuclea a pequeños y medianos productores de todo el país, realizó una presentación judicial para que la medida no sea obligatoria. Así lo explica su vicepresidente Carlos Barabale: «Estamos diciendo que tiene que ser opcional, voluntaria. Los motivos son tres: uno es que no está claro la exigencia de trabisabilidad desde la Unión Europea; segundo, no se mejora la eficiencia reproductiva con esta implementación; y el tercer punto, el costo no es equitativo. Ese costo lo va a tener el productor de cría. El 70% de los productores argentinos de cría tienen menos de 100 vacas. A ellos sí le pasamos todo el costo».
Fuente: Pequeños productores... Agencia de Noticias FARCO.

