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marzo 5, 2026

A la venta Frigoporc

El frigorífico porcino Frigoporc, propiedad del empresario Oscar Korovaichuk y su familia —históricos dueños de Gaseosa Cabalgata— fue puesto oficialmente a la venta en medio de un contexto económico que golpea de lleno al consumo interno y reconfigura el negocio de la carne en la Argentina.

Se trata de una planta de alta complejidad técnica, con habilitación nacional y capacidad instalada para faenar entre 700 y 800 animales diarios. El complejo cuenta con salas de faena, desposte y elaboración, túneles de congelado, cámaras frigoríficas, logística propia y un esquema exportador aprobado a nivel técnico. La operación incluye además la fábrica de chacinados La Ucraniana, un campo de 220 hectáreas y una red de franquicias comerciales.

Según fuentes del sector, la decisión de vender no responde a un colapso productivo puntual sino a un deterioro sostenido del mercado. La caída del consumo interno, el desplazamiento de los hogares hacia proteínas más económicas y la creciente competencia en la distribución erosionaron la rentabilidad del negocio. En ese escenario, el ingreso de nuevos jugadores —como Granja La Felicidad, del empresario Eduardo Corcia— terminó de alterar el equilibrio regional.

El dato que expone la magnitud del problema es el valor de venta. Aunque el precio pretendido ronda los 95 millones de dólares, especialistas del rubro estiman que el valor real del activo difícilmente supere los 15 millones. Esa brecha, advierten, convierte la operación en una venta compleja y poco atractiva en el corto plazo.

Más que un caso aislado, la salida al mercado de Frigoporc funciona como un síntoma del nuevo escenario de la industria cárnica: consumo deprimido, estructuras sobredimensionadas y empresas obligadas a recalcular en un contexto donde producir ya no garantiza vender.