Familias de niñas y niños con patologías de alta complejidad volvieron a manifestarse frente a la sede del INSSSEP en Resistencia para exigir que se reactive el convenio con el Hospital Italiano de Buenos Aires, clave para la continuidad de tratamientos ya iniciados. Durante la protesta, denunciaron que la Policía labró actas de contravención por la instalación de un gazebo en la vereda.
Qué reclamaron y por qué el Hospital Italiano es clave
Según relataron las familias, el convenio con el Hospital Italiano sigue inactivo y la obra social les ofreció como alternativa derivaciones a otros centros (mencionaron, entre otros, el Sanatorio Güemes o el Hospital Gutiérrez), pero rechazan esa opción porque implicaría cortar procesos clínicos en curso y cambiar equipos médicos que ya conocen la evolución de cada caso.
En notas publicadas días atrás, los padres contaron que mantuvieron reuniones con autoridades del INSSSEP y que el presidente del organismo, Rafael Meneses, se comprometió a abrir un canal de negociación directa con el Hospital Italiano para alcanzar un acuerdo “excepcional” o una alternativa técnica que no interrumpa tratamientos. Hasta esta semana, las familias sostienen que ese compromiso no se tradujo en una resolución concreta.
El gazebo, la contravención y el punto de quiebre
El foco del conflicto escaló el martes 20 de enero, cuando durante la jornada de reclamo las familias montaron un gazebo para resguardar a los chicos del sol. Dana Cáceres, madre de Lucca, afirmó que la estructura era una medida básica de cuidado y recordó un episodio reciente: “El martes pasado uno de los chicos convulsionó por estar tanto tiempo esperando”, dijo al describir horas de permanencia a la intemperie. Según su testimonio, la Policía les exigió retirarlo y labró un acta contravencional por la instalación.
Más allá del expediente contravencional, el mensaje de las familias fue directo: no están discutiendo comodidad, están discutiendo continuidad terapéutica. “Son patologías muy graves que no pueden esperar”, señalaron, y sostuvieron que la falta de definiciones pone en riesgo medicación y controles que requieren alta complejidad.
Entre anuncios de “fortalecimiento” y la urgencia de una respuesta operativa
En paralelo a estos reclamos, el Gobierno provincial informó la firma de un convenio marco entre el Ministerio de Salud y el INSSSEP para coordinar acciones y “garantizar continuidad, oportunidad y calidad” de prestaciones sanitarias, además de articular provisión de insumos y recursos. Es un anuncio de gestión, pero no resuelve por sí mismo el cuello de botella que denuncian estas familias: qué pasa, hoy, con derivaciones y tratamientos ya encaminados en centros de referencia extra provincia.
Las familias adelantaron que evalúan presentaciones judiciales y ante organismos de derechos humanos si no hay una definición clara sobre la reactivación del convenio y un plan de contingencia verificable. En síntesis: menos “estamos trabajando” y más fechas, firmas y prestaciones efectivas, porque en medicina el tiempo no tiene botón de pausa.

