La Red Yaguareté formalizó pedidos de acceso a la información pública para conocer detalles del traslado de la yaguareté Pará y sus dos cachorros.
El operativo se realizó meses atrás ante la aparición de Pará en zonas urbanas de Puerto Iguazú.
Este fue consensuado por un equipo interinstitucional que logró trasladar a la yaguareté junto a sus cachorros al Corredor Verde de la Reserva de Biosfera Yabotí.
Sin embargo, poco después de la liberación, el Ministerio de Ecología de Misiones reconoció no conocer el paradero de las crías.
Frente a esto, la organización Red Yaguareté consideró insuficientes las explicaciones oficiales difundidas y ahora pide más información del traslado de la yaguareté.
Los pedidos se dirigieron al Ministerio de Ecología de Misiones, la Administración de Parques Nacionales, el CONICET y otras áreas que participaron del operativo.
En su momento, la decisión fue consensuada por diversas instituciones que integran la Subcomisión Selva Paranaense para la Conservación del Yaguareté:
- Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones
- Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio)
- Proyecto Yaguareté (CeIBA-CONICET)
- Fundación Azara (Centro Güirá Oga)
- Administración de Parques Nacionales
- Asociación Aves Argentinas

Reclaman la falta de documentación técnica sobre el traslado de los yaguaretés
Nicolás Lodeiro Campo, director de la Red Yaguareté, explicó que recurrieron a esta herramienta legal ante la ausencia de respuestas claras.
«Queremos saber qué pasó con un informe técnico que muestre con evidencia qué es lo que ocurrió. No con un comentario ni con un posteo superficial«, afirmó el referente.
La intervención sobre la hembra se realizó luego de reiteradas denuncias por su presencia en zonas urbanas de Puerto Iguazú.
El animal fue registrado en patios de viviendas, lo que generó preocupación entre los habitantes.
Según las autoridades, la relocalización de la yaguareté Pará y sus dos cachorros fue una medida excepcional adoptada ante una situación crítica que ponía en riesgo sus vidas.
En su momento, aseveraron que otras alternativas de manejo no habían dado resultado.
Sin embargo, Lodeiro Campo advirtió que el traslado de un yaguareté no debe tomarse como solución habitual.
«Cuando un yaguareté se alimenta cerca de áreas urbanas, la respuesta no puede ser automáticamente capturarlo y llevarlo a otro lugar. Eso siempre es malo», sostuvo el director de la organización.
El traslado, contraindicado en cachorros de yaguareté
La situación se agravó al confirmarse que la hembra tenía cachorros de muy corta edad. Desde la Red Yaguareté remarcaron que el traslado de yaguareté con crías pequeñas «está absolutamente contraindicado» y que no existen antecedentes similares en la región.
«No se hacen traslocaciones de más de ciento cincuenta kilómetros en línea recta con cachorros de ese tamaño», enfatizó Lodeiro Campo.
La organización cuestionó especialmente la falta de información precisa sobre el estado de las crías.
Tras la liberación en la Reserva de Biosfera Yabotí, no hubo registros públicos que confirmaran el paradero de los cachorros.
«Se reconoció en un comunicado oficial que no sabían cómo estaban los cachorros. Eso es gravísimo en un caso de este tipo», advirtió el director.

La organización también cuestionó aspectos del procedimiento técnico:
- Ausencia de imágenes de cámaras trampa difundidas públicamente
- Falta de reportes técnicos detallados sobre el operativo
- Inexistencia de comunicados conjuntos entre instituciones
- Eliminación de algunos mensajes oficiales previamente publicados
«Siempre hay fotos, siempre hay informes, siempre hay comunicados conjuntos. Esta vez no hubo nada, y algunos incluso se bajaron», aseguró Lodeiro Campo, quien calificó los mensajes oficiales como «poco serios».
Hay preocupación por el territorio de origen
La Red Yaguareté planteó preocupación por las consecuencias a largo plazo del traslado de estos yaguaretés en el área de Puerto Península.
Lodeiro Campo recordó que «Pará» era una hembra residente y que su retiro abre la puerta al ingreso de otros ejemplares en una zona donde persisten los mismos conflictos.
«Si no se corrige lo que generó el problema, va a volver a pasar», alertó el referente.
La organización pidió conocer qué medidas se implementan para evitar nuevos episodios similares en el área de origen.
La versión oficial del Ministerio de Ecología sostiene que el traslado fue una medida excepcional adoptada ante una situación crítica.
Según el comunicado difundido en diciembre, el monitoreo continúa mediante un collar satelital colocado en el ejemplar adulto, patrullajes y cámaras trampa.
Ecología aclaró que no es posible colocar dispositivos de seguimiento en los cachorros por su etapa de crecimiento.
El Ministerio remarcó que los datos sobre el sitio de liberación tienen carácter estrictamente confidencial, ya que su difusión podría comprometer el proceso.
Para la Red Yaguareté, esa explicación no alcanza. «Ojalá que haya evidencia que demuestre que los cachorros están bien y listo. Pero hoy no la tenemos», concluyó Lodeiro Campo, quien anticipó que avanzarán por otras vías institucionales de no recibir respuestas claras dentro de los plazos legales.
Fuente: Noticias Ambientales.

