Resistencia Cargando temperatura...
marzo 5, 2026

INSSSEP recorta el Plan Cardio: la cobertura baja al 50% y crece la preocupación por el costo de los tratamientos

El INSSSEP confirmó que inició un “proceso de revisión y rediseño” del Plan Cardio y que, mientras avanza esa etapa, la obra social cubrirá el 50% de los tratamientos y medicamentos incluidos. El cambio marca un giro fuerte respecto del esquema previo, que venía funcionando con cobertura total para afiliados con patologías cardiovasculares y factores de riesgo.

Qué cambia desde enero y cuál es el argumento oficial

Lo concreto es esto: donde hasta fines de 2025 la cobertura del Plan Cardio se presentaba como integral, desde enero de 2026 el INSSSEP sostiene que continuará el programa, pero con 50% a cargo de la obra social.

El Directorio justificó el recorte con una combinación ya conocida en tiempos de “motosierra”: costo alto y resultados discutidos. En el comunicado, la conducción planteó que la cobertura total de medicación cardiovascular “genera un alto costo… difícil de sostener” sin evidencia clara de beneficios proporcionales en la salud de la población, y prometió un “enfoque integral” con más seguimiento y evaluación de resultados.

Lo que cubría el programa

El Plan Cardio nació como parte de una estrategia de prevención cardiovascular para reducir eventos graves (infartos, ACV) y sostener tratamientos crónicos, donde la continuidad terapéutica no es un lujo: es la diferencia entre control y descompensación.

Cuando se presentó el programa, se informó que alcanzaba a 28.245 afiliados mayores de 40 años, con cobertura total de 11 medicamentos y prácticas de control (electrocardiograma, ecodoppler cardíaco y de vasos del cuello) más un paquete de análisis bioquímicos (colesterol total, HDL, LDL, triglicéridos, glucemia, hemograma, hepatograma, entre otros).

Bajar al 50% no es un “ajustecito técnico”. Es pasarle al afiliado una parte del costo mensual de medicaciones que suelen ser de uso permanente, justo en un rubro donde abandonar o “racionar” dosis suele salir carísimo después (para la persona y para el sistema).

Nueva conducción, viejo problema: transparencia y transición

El recorte aparece en el arranque del nuevo Directorio 2026–2030, con Rafael Meneses al frente y nuevas autoridades electas por activos y pasivos. En la asunción se habló de “optimizar recursos” y “mejorar eficiencia” como prioridad de gestión.

Lo que todavía no está claro y debería explicarse con números es:

Qué indicadores usó el INSSSEP para sostener que el 100% “no mostró beneficios proporcionales”.

Qué pasará con pacientes de alto riesgo (antecedentes coronarios, ACV, anticoagulados), donde cortar continuidad puede disparar internaciones.

Qué mecanismos de excepción habrá para quienes no puedan absorber el nuevo gasto de bolsillo.

Si el INSSSEP quiere discutir “impacto sanitario” en serio, perfecto: publique la evaluación, los datos y el plan de transición. Porque en salud cardiovascular, el ajuste suele llegar antes que la ambulancia.