Desde el temporal del domingo 21 de diciembre, el Área Metropolitana del Gran Resistencia sigue lidiando con anegamientos, caída de árboles, cortes y daños materiales. En el medio, el Gobierno y el Municipio muestran operativos “minuto a minuto”, mientras la oposición empuja una ley de emergencia por 180 días con asistencia directa y medidas extraordinarias.
Qué hizo el Gobierno y el Municipio tras la lluvia
La Provincia sostuvo que hubo monitoreo desde la noche del sábado y coordinación con APA, Desarrollo Humano, SECHEEP, SAMEEP, Vialidad y municipios, con bombas trabajando desde la madrugada y foco en la zona metropolitana, donde se reportaron decenas de árboles caídos y afectaciones en viviendas.
En paralelo, el Municipio de Resistencia informó que activó el Comité Operativo de Emergencias desde las 2 de la madrugada, con operativos por caídas de árboles y postes, limpieza de zanjas y desagües, aporte de arena en zonas críticas y estaciones de bombeo operando bajo protocolos.
Roy Nikisch, además, describió sin maquillaje la geografía del problema: “sabemos que estamos en una palangana”, y remarcó que hay sectores con riesgo hídrico (y asentamientos en áreas donde evacuar agua directamente no es viable), aun con operativos intensivos y personal en calle.
El rol de APA: reservorios, compuertas y bombeo preventivo
En el parte técnico difundido por medios locales, la Administración Provincial del Agua señaló que los reservorios mantenían niveles bajos y capacidad de almacenamiento, con compuertas de descarga abiertas y estaciones de bombeo operativas. También se mencionó un bombeo preventivo para generar “volumen de espera” en lagunas, con monitoreo permanente por continuidad de lluvias.
La oposición: emergencia por 180 días y crítica de fondo
En ese contexto, el interbloque Frente Chaqueño presentó el proyecto de Ley 2768 para declarar la Emergencia Hidrometeorológica en toda la provincia por 180 días. El planteo parte de una crítica central: el temporal (con registros superiores a 130 mm en el área afectada) generó un “desastre climático” que superó la capacidad de respuesta y requiere medidas excepcionales.
La iniciativa propone un Plan Provincial de Emergencia Hidrometeorológica, obras de prevención y reparación, asistencia directa a damnificados, ayuda en materiales de construcción, condonación total de deudas de luz y agua durante el período de emergencia, prohibición de cortes por falta de pago, módulos alimentarios por tres meses y subsidios para reponer electrodomésticos y bienes esenciales.
El oficialismo exhibe operativo y bombas; la oposición responde con una ley para poner plata, alivio en boletas y asistencia real. La discusión de fondo es simple: si la ciudad se inunda cada vez que llueve fuerte, no alcanza con “minuto a minuto”. Hace falta un plan que se note cuando deja de llover.

