La ciudad de Corrientes y varias localidades atraviesan horas críticas tras lluvias extraordinarias que desbordaron desagües, anegaron barrios y obligaron a evacuar familias. En la Capital, los registros de precipitación superaron los 230 milímetros en pocas horas y el acumulado desde el domingo 21 ya ronda los 550 milímetros, según reportes municipales y medios locales.
Lo último: cuántos evacuados hay y cómo sigue la asistencia
El escenario fue escalando con el correr del día y las cifras de evacuación fueron actualizándose. En la Capital, se informó primero un piso de 140 evacuados, y luego se publicaron números en torno a 270 personas alojadas en centros habilitados. A nivel provincial, también se reportó un total de 303 evacuados “hasta anoche”, en base a lo que se atribuye a Defensa Civil.
Los principales lugares de alojamiento y contención mencionados en los operativos incluyen las escuelas 275 y 345 (Laguna Seca) y centros comunitarios, con provisión de alimentos, agua, pañales y asistencia sanitaria mientras continúan los trabajos de respuesta y normalización de servicios.
Qué dejó el temporal: barrios anegados y daños en accesos
Además del impacto en viviendas, el temporal pegó en la infraestructura. Un caso que resume el problema es Paso de la Patria, donde se desmoronó el único acceso a la zona del Faro por la crecida del arroyo San Juan, dejando el ingreso cerrado.
En la Capital, medios locales describieron anegamientos extendidos y una situación que se agravó por la combinación de lluvia persistente y drenajes saturados.


Pronóstico y alerta: puede llover de nuevo
El mal dato extra es que el clima no garantiza tregua. Este viernes 26 y el fin de semana aparecen bajo vigilancia por tormentas: se difundió una alerta amarilla con posibilidad de actividad eléctrica, ráfagas cercanas a 70 km/h, granizo ocasional y acumulados estimados entre 20 y 60 mm (con picos puntuales superiores).
Corrientes sigue en modo emergencia, con asistencia activa y familias fuera de sus casas, mientras el pronóstico amenaza con sumar otra ronda de agua sobre una ciudad que todavía no terminó de drenar la anterior.

