Qué podemos hacer desde nuestros hogares para cuidar el agua, uno de nuestros recursos naturales más valiosos e indispensable para la vida.
El agua es un recurso natural limitado y esencial para la vida en la Tierra, así como para el equilibrio de los ecosistemas.
Aunque, según la ONU, cerca del 70% de la superficie del planeta está cubierta por agua, menos del 3% es dulce, y de esa cantidad, solo una fracción mínima está disponible para el consumo humano.
Cuidar el agua, su importancia trasciende lo biológico
Sin agua, los ecosistemas colapsarían, afectando a personas, animales y plantas. Además, este recurso cumple un papel fundamental en el desarrollo económico, ya que sectores como la agricultura, la industria, la energía y el turismo dependen directamente de su disponibilidad.
Por ello, una gestión sostenible del agua no solo garantiza la vida, sino también el bienestar, el empleo y el progreso de las sociedades.
Algunos datos a tener en cuenta:
Una canilla abierta vierte entre 6 y 7 litros de agua por minuto.Una canilla que gotea desperdicia 12 mil litros de agua anuales.
Una mochila de inodoro puede desperdiciar entre 34 mil y 80 mil litros por año.
Las piletas de material tienen entre 50 mil y 70 mil litros de capacidad de agua.
Las piletas de lona contienen entre 5 mil y 10 mil litros de agua.
Ante esta situación, nos deberíamos plantear la siguiente pregunta: ¿qué podemos hacer desde nuestros hogares para cuidar el agua uno de nuestros recursos naturales más valiosos?
Compartimos 10 consejos prácticos para cuidar el agua este verano:
Educar y compartir en familia: Fomentar el cuidado del agua en casa multiplica el impacto positivo en el hogar y en la comunidad.
Cerrar la canilla mientras no se usa: Al cepillarse los dientes o al lavar los platos, evitar dejar correr el agua innecesariamente.
Tomar duchas cortas: En lugar de llenar la bañera, una ducha rápida puede ahorrar hasta 100 litros de agua cada vez que nos bañemos.
Regar las plantas a la mañana temprano o por la tarde: Esto permite reducir la evaporación del agua, lograr que se filtre en la tierra sin que se evapore y aprovechar mejor cada gota utilizada.
Reutilizar el agua: Siempre que sea posible, dar un nuevo uso al agua. Por ejemplo, el agua que se utiliza para lavar frutas o verduras puede utilizarse, posteriormente, para regar las plantas.
Lavar el auto con un balde y un trapo, evitando usar la manguera: Esto puede representar un ahorro de cientos de litros por lavado.
Revisar fugas en canillas, mangueras y tuberías: Una gotera pequeña puede desperdiciar decenas de litros al día.
Regular el uso de lavarropas y lavavajillas: Iniciar ciclos solamente con carga completa permitirá aprovechar mejor el agua, jabón y también ahorrar energía.
Aprovechar el agua de lluvia: Por ejemplo, se puede recolectar para limpiar pisos, lavar el auto y regar el jardín.
Cuidar el agua de la pileta: Utilizar cloro y reguladores de PH para reducir su consumo y evitar recambios sistemáticos de agua.

