ECOM Chaco al borde del colapso operativo
En un clima de persecución laboral sin precedentes, más de 200 trabajadores han sido despedidos en los últimos meses de la empresa de Tecnología y Comunicaciones (ECOM Chaco), reduciendo sus actividades a niveles críticos y generando un ambiente de temor reforzado por la presencia policial permanente en sus instalaciones. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunció que la gestión del gobernador Leandro Zdero busca deliberadamente desestabilizar la empresa para facilitar su privatización, vulnerando la seguridad jurídica y laboral en un ente estratégico del Estado chaqueño.
El costo humano de un desguace planificado
Según datos proporcionados por el gremio, la planta funcional de ECOM ha sido reducida en más del 45% desde marzo, superando los 200 despedidos en lo que va del año. Esta drástica reducción ha dejado a la empresa en un estado operativo “totalmente anormal”, con servicios críticos de desarrollo de software y gestión de datos estatales al límite del colapso.
“Nunca en más de 45 años de historia habíamos visto algo así: policías en los pasillos, despidos masivos y una estrategia clara de ahogar a la empresa para justificar su venta”, declaró Isaac Chaparro, Secretario General de ATE Chaco, quien confirmó que la organización se mantiene en Asamblea Permanente desde marzo.
Presencia policial y persecución sindical
Una de las situaciones más graves denunciadas es la presencia constante de fuerzas policiales dentro de las oficinas centrales de ECOM, lo que trabajadores describen como “una estrategia de amedrentamiento” para inhibir la protesta y facilitar nuevos despidos.
La situación escaló esta semana cuando la dirección interpuso una medida de exclusión de tutela contra el secretario de uno de los gremios internos, buscando limitar su capacidad de acción y representación legal. “Es persecución pura: primero nos despiden, luego intimidan a quienes quedan y ahora judicializan la defensa sindical”, afirmó un empleado que pidió mantener su identidad en reserva.
La compleja trama accionaria y el interés privatizador
ECOM funciona como una Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM), donde el 51% de las acciones corresponden al Estado provincial. Sin embargo, el 49% restante está en manos de otras empresas con participación estatal mayoritaria: el Nuevo Banco del Chaco y la Fiduciaria del Norte, lo que técnicamente mantiene el control en el sector público.
“Es una privatización encubierta entre socios estatales: se trasladan acciones entre empresas públicas para simular una necesidad de capital privado que en realidad no existe”, explicó una fuente legislativa provincial familiarizada con las negociaciones.
Riesgo sobre datos sensibles y sistemas críticos
ECOM no es solo un medio de comunicación: es el desarrollador oficial de software y gestor de bases de datos sensibles de numerosos organismos públicos chaqueños, incluyendo sistemas tributarios, registros de salud y plataformas de administración gubernamental.
Expertos en ciberseguridad han alertado que su privatización pondría en riesgo información estratégica del Estado. “Un privado con acceso a estos sistemas podría manipular datos con fines de lucro, afectando la soberanía digital de la provincia”, advirtió la analista en políticas tecnológicas Valeria González.
Silencio mediático y falta de transparencia
Pese a la gravedad de la situación, los principales medios de comunicación de la provincia han cubierto mínimamente el conflicto, lo que ATE atribuye a su dependencia económica de la pauta oficial. Las negociaciones de privatización se desarrollan con escasa transparencia, sin informes técnicos públicos ni debates en la Legislatura.
El gobierno de Zdero no ha emitido comunicados oficiales detallando el plan para ECOM, aunque fuentes internas confirmaron que se avanza hacia un modelo de concesión mixta que entregaría el control operativo a un consorcio privado.
El futuro incierto de un patrimonio tecnológico
Con actividades reducidas al mínimo, clima de persecución laboral y una privatización que parece inminente, el destino de ECOM se debate entre la resistencia sindical y lo que los trabajadores llaman “un desguace planificado”.
“Están destruyendo 45 años de historia tecnológica del Chaco para entregarla a privados. Es una traición a la soberanía provincial”, sentenció Chaparro, mientras los despedidos organizan una red de contención y asesoramiento legal ante lo que consideran despidos nulos por su carácter político-sindical.
Fuente: ATE

