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marzo 6, 2026

A 30 días de la muerte de Oscar Acevedo, crecen los reclamos por el accionar de la Justicia con el hermano de Zdero

A un mes del siniestro vial que terminó con la vida de Oscar (Cristóbal) Acevedo, de 33 años, en Quitilipi (Chaco), la familia insiste con el pedido de verdad, transparencia y avances concretos en una investigación que involucra a Horacio “Chuleta” Zdero, hermano del gobernador Leandro Zdero. Lo que se discute ya no es solo el hecho en sí, sino cómo se actuó después.

Según los primeros reportes, el choque ocurrió alrededor de las 5 de la mañana del sábado 15 de noviembre, cuando una Ford Ranger conducida por Horacio Zdero embistió a Acevedo en el acceso Juan Domingo Perón / Ruta 4, y la víctima murió en el lugar o poco después por la gravedad de las lesiones.

Qué dice oficialmente la Fiscalía: carátula y situación del imputado

El fiscal Marcelo Soto (Fiscalía de Investigación Penal N.º 3 de Sáenz Peña) informó en medios locales que la causa está caratulada como “homicidio culposo” y que Horacio Zdero está en libertad, indicando además que el test de alcoholemia dio 0,0 y que se realizaron pericias “de protocolo”.

Ese encuadre (culposo) suele ser el punto de partida en choques fatales, pero el conflicto aparece cuando la familia afirma que hay elementos para profundizar medidas y despejar sospechas sobre el procedimiento inicial.

El reclamo de la familia: “no puede quedar en la nada”

En las semanas posteriores al hecho hubo movilizaciones y declaraciones públicas en Quitilipi. En una marcha, familiares y vecinos denunciaron un posible encubrimiento, reclamaron pericias y la difusión de registros fílmicos. En ese contexto se escucharon frases duras, como el pedido de no “dejarlo tirado” y la exigencia de justicia por parte del entorno de Acevedo.

El punto clave, a 30 días, es que el reclamo se vuelve más específico: qué pruebas faltan, cuáles se pidieron y por qué no aparecen.

Qué objeta la querella: cámaras, tiempos y un acta bajo sospecha

El abogado Claudio Colla, representante de la familia, sostuvo que detectó irregularidades en las primeras actuaciones. Entre ellas:

  • que el acta de alcoholemia habría sido firmada por una persona con vínculo familiar con el imputado (según la querella), algo que cuestionan porque no sería un testigo imparcial;
  • que el test se habría realizado más de dos horas después del choque, lo que para la defensa de la familia no reflejaría el estado real al momento del hecho;
  • demoras en la comunicación policial con la Fiscalía;
  • que no constarían en el expediente estudios complementarios (como muestras de sangre y orina) en el hospital, según la querella;
  • y la crítica a que la camioneta haya sido devuelta en pocas horas, cuando en otros casos suele permanecer secuestrada hasta concluir pericias.

Además, la querella pidió medidas concretas: acceder a cámaras de seguridad (zona del hecho, comercios aledaños, boliche y centro de monitoreo) y que Horacio Zdero sea citado a declarar en calidad de imputado, entre otras diligencias.

Qué dijo el gobernador

En medio de la repercusión pública, el gobernador Leandro Zdero publicó un mensaje en el que expresó dolor por lo ocurrido y pidió que el caso avance “sin distinción”, como cualquier ciudadano.

Entonces, ¿qué está pasando con el caso?

Con la información pública disponible hasta ahora, el escenario es este:

  • La causa sigue como “homicidio culposo” y el conductor continúa en libertad.
  • La Fiscalía sostiene que el alcohotest dio 0,0 y que hubo pericias.
  • La familia, como querellante, plantea que hay medidas pendientes (cámaras, testimonios, pericias más profundas) y cuestiona el procedimiento inicial.
El punto de fondo: Justicia lenta o Justicia selectiva

A 30 días, el reclamo ya no es solo por una víctima. Es por un sistema. La familia de Oscar Acevedo pide justicia y sostiene que la Justicia chaqueña actúa con lentitud y posible parcialidad cuando el caso toca a personas cercanas al poder.

Lo que exigen es básico y brutalmente razonable: que se produzcan todas las pruebas pendientes, que se investigue a fondo y que nadie sea protegido por el apellido. Porque si en un caso así la verdad se diluye, lo que queda no es un accidente: es impunidad.