Aumentan los casos de sífilis en el Chaco y alertan por desinformación
La sífilis, una infección de transmisión sexual conocida desde hace siglos, registra un aumento sostenido de casos tanto a nivel mundial como en Argentina y particularmente en la provincia del Chaco. Profesionales de la salud advierten que este crecimiento se relaciona principalmente con la desinformación y la baja adherencia a los controles médicos.
Uno de los problemas más frecuentes es que muchas personas no conocen adecuadamente los métodos de prevención o interrumpen el tratamiento aun después de recibir un diagnóstico. También se observa una relajación en el uso del preservativo, especialmente en grupos que lo asocian únicamente a la prevención del embarazo y subestiman el riesgo de transmisión de infecciones.
Si bien el incremento en los testeos permite detectar más casos —un dato positivo desde el punto de vista epidemiológico— esto no se traduce necesariamente en un control efectivo si los tratamientos no se completan o si las parejas sexuales no son tratadas al mismo tiempo.
Datos que preocupan
La Organización Mundial de la Salud informó más de 8 millones de nuevos casos de sífilis en el último año. En Argentina, la tasa es de 6,5 diagnósticos cada 100.000 habitantes, mientras que en Chaco asciende a 8 cada 100.000. Los especialistas sostienen que mayor testeo implica mayor detección, pero remarcan que la información y la prevención siguen siendo claves.
Cómo se detecta y cuáles son los síntomas
El diagnóstico es sencillo y se realiza mediante un análisis de sangre accesible. La sífilis se transmite por contacto sexual directo —vaginal, anal u oral— a través del contacto piel con piel con una lesión activa. Existen numerosos mitos sobre su contagio: no se transmite por compartir mate, toallas, ropa de cama, piletas ni baños.
Sífilis en el embarazo: un riesgo grave
La situación es especialmente delicada en mujeres embarazadas, ya que la sífilis congénita —transmitida al bebé durante la gestación— puede provocar lesiones irreversibles, trastornos neurológicos severos e incluso la muerte neonatal. Muchas gestantes llegan tarde a los controles o desconocen su embarazo, lo que limita la eficacia del tratamiento.
En los recién nacidos, el diagnóstico se realiza al nacer mediante examen físico, análisis y estudios complementarios. Aunque el tratamiento también utiliza penicilina, en muchos casos el daño ya está instalado. Aun así, un diagnóstico oportuno durante el embarazo puede prevenir las secuelas y garantizar un nacimiento saludable.
El mensaje central que insisten en remarcar los profesionales es simple: la información es la herramienta más importante. La sífilis es mucho más común de lo que la población imagina, pero también es una infección totalmente curable. Lo verdaderamente grave es no saber que se la tiene.

