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abril 20, 2026

Roberto Benítez quedó a cargo de la intendencia de Barranqueras tras la salida de Magda Ayala

La conducción política de Barranqueras entra en una nueva etapa: con la partida de Magda Ayala a la Legislatura provincial, el actual presidente del Concejo Municipal, Roberto Benítez, asumió la Intendencia de la ciudad portuaria y completará el mandato en curso.

Según el esquema de reemplazos ya definido, Benítez tomó hoy el mando del Ejecutivo local debido a la licencia de Ayala para asumir como diputada provincial el próximo 10 de diciembre. A la vez, la concejala Gilda Santa Cruz queda al frente de la presidencia del Concejo Municipal, lo que ordena la línea de sucesión institucional en el distrito.

Cómo queda la línea de sucesión en el municipio

La reconfiguración se activa a partir de un dato central: Magda Ayala, intendenta desde 2019 y referente del espacio peronista Primero Chaco, resultó electa diputada provincial en las últimas elecciones legislativas, donde su fuerza consiguió posicionarse como tercera vía en el mapa político chaqueño.

Frente a esa nueva responsabilidad, el esquema institucional en Barranqueras se ordena así:

  • Roberto Benítez, hasta ahora presidente del Concejo Municipal, pasa a encabezar el Ejecutivo local y quedará a cargo de la Intendencia para completar el período de gobierno.
  • Gilda Santa Cruz asume la presidencia del Concejo, rol clave para sostener los equilibrios internos en un cuerpo donde conviven oficialismo y oposición en plena transición post electoral.

La definición despeja una incógnita que venía generando ruido en la política local: qué rol asumiría finalmente Ayala y cómo impactaría su salida del municipio en la gobernabilidad de la ciudad portuaria. Con el esquema cerrado, el oficialismo busca mostrar continuidad de gestión y evitar un vacío de poder en la etapa de traspaso.

Quién es Roberto Benítez

Benítez no es un desconocido en la trama política de Barranqueras. Además de su rol en el Concejo, fue administrador del Puerto de la ciudad, uno de los nodos económicos estratégicos del área metropolitana del Gran Resistencia.

Se lo ubica como dirigente del mismo espacio que lidera Ayala, con fuerte inserción territorial y recorrido dentro del esquema peronista local. Su llegada a la Intendencia implica un recambio interno en la línea sucesoria que busca preservar el rumbo general de la gestión municipal.

Los desafíos que hereda y el nuevo escenario político

El desembarco de Benítez en la Intendencia ocurre en un contexto complejo para los municipios del área metropolitana: presión social por los servicios básicos, necesidad de consolidar obras de infraestructura ya iniciadas y, al mismo tiempo, reacomodamiento ante un nuevo escenario provincial y nacional.

Ayala se va al Poder Legislativo con el argumento de que Barranqueras necesita “voz propia” en la discusión de las leyes que impactan en la ciudad y en la región. Benítez, desde el Ejecutivo, tendrá que sostener la agenda local:

  • continuidad de obras y servicios
  • relación con el gobierno provincial
  • administración de recursos en un marco de fuerte ajuste y tensión fiscal

La combinación de una intendencia a cargo de un dirigente de Ayala y una diputada que llega con base territorial en Barranqueras reconfigura el tablero: la ciudad portuaria obtendría una doble representación, en el Ejecutivo municipal y en la Legislatura.

Queda por ver a partir de ahora si esta dupla Ayala-Benítez se traducirá en más poder real para Barranqueras a la hora de gestionar recursos y obras, o si la puja interna y las tensiones con la oposición terminarán condicionando la gobernabilidad en los próximos años.