La 22ª Asamblea del Consejo Regional del Norte Grande se realizó este jueves 20 de noviembre en el Centro Cultural del Bicentenario de Santiago del Estero, con participación de las diez provincias del NOA y NEA. En el último encuentro del año, gobernadores y vicegobernadores fijaron una agenda común para 2026, reclamaron recursos a la Nación en medio de la discusión del Presupuesto y acompañaron el recambio de la presidencia pro témpore, que quedará en manos del catamarqueño Raúl Jalil.
Una mesa que se planta como bloque político
El Norte Grande reúne a las provincias de Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca y La Rioja, con el objetivo de coordinar políticas comunes, reducir las asimetrías con el centro del país y consolidar una agenda de desarrollo regional.
La 22ª asamblea tuvo asistencia perfecta de los diez distritos: participaron los gobernadores de Tucumán, Catamarca, La Rioja, Formosa, Jujuy, Misiones y Santiago del Estero, mientras que Corrientes, Chaco y Salta estuvieron representadas por sus vicegobernadores.
El anfitrión, Gerardo Zamora, encabezó el encuentro y celebró el recambio de la presidencia pro témpore, que pasará de Santiago del Estero a Catamarca, con Jalil elegido por unanimidad para conducir el bloque en la próxima etapa.
En la declaración conjunta, los mandatarios reafirmaron la continuidad de la mesa como herramienta de presión política frente a la Casa Rosada: plantearon que el Norte Grande “sigue de pie y unido” y que la agenda federal no puede quedar subordinada a los ajustes nacionales ni a la caída de las transferencias discrecionales.
Presupuesto 2026, coparticipación y obras frenadas
Uno de los ejes fuertes fue la discusión del Presupuesto Nacional 2026 y el reparto de los recursos coparticipables. Las provincias defendieron el reclamo de La Rioja por el punto porcentual de coparticipación que históricamente exige ese distrito, y que volvió a generar ruido en el debate parlamentario.
También se puso sobre la mesa la compensación por las cajas previsionales no transferidas a la Nación de Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones, que vienen denunciando un desfasaje estructural por la falta de reconocimiento de esos déficits.
En paralelo, los gobernadores reclamaron el envío de fondos nacionales para sostener y retomar obras de infraestructura vial, ferroviaria y pluvial que quedaron paralizadas, y advirtieron que sin inversión pública no hay manera de reducir las desigualdades internas del país.
Desde Formosa, Gildo Insfrán habló de la necesidad de “unidad y federalismo” y subrayó la urgencia de que se destraben recursos para proyectos estratégicos de la región. El tucumano Osvaldo Jaldo reclamó “políticas que derramen al interior del país” y cuestionó la falta de una mirada federal en las decisiones del gobierno nacional. En la misma línea, el misionero Hugo Passalacqua advirtió que, sin inversión en infraestructura y sin una política sostenida para las economías regionales, el Norte seguirá corriendo desde atrás en competitividad y empleo.
Chaco y el NEA, entre el reclamo previsional y la agenda a futuro
Chaco estuvo representado por la vicegobernadora Silvana Schneider y el secretario coordinador de Gabinete, Livio Gutiérrez, que acompañaron el traspaso de la presidencia pro témpore y se alinearon al reclamo por una mayor previsibilidad en el envío de fondos nacionales.
Para las provincias del NEA, el paquete de demandas incluye compensaciones por las cajas previsionales, obras de conexión vial y energética, infraestructura hídrica y condiciones más equitativas en tarifas y regalías energéticas.
La asamblea se desarrolló en el Centro Cultural del Bicentenario, edificio histórico reconvertido en complejo cultural y sede habitual de eventos políticos y académicos en Santiago del Estero, lo que le dio al encuentro un marco simbólico de “federalismo en el norte profundo”. En paralelo, la provincia alojó actividades sobre blockchain, innovación y Web3, una señal de que la discusión por el desarrollo regional ya no pasa solo por rutas y energía, sino también por la capacidad de los estados del Norte para subirse a la ola tecnológica que viene.
Con el recambio de mando en la presidencia del Consejo y una declaración conjunta que apunta directo al debate del Presupuesto 2026, el Norte Grande cierra el año como uno de los pocos bloques provinciales que sigue actuando en tándem. El pulso de 2026 dirá si esa unidad alcanza para torcer decisiones en la Casa Rosada o si el Norte vuelve a quedar en la fila de espera de la política nacional.

