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marzo 5, 2026

Caso Oscar Acevedo: denuncian “impunidad total” en la causa que involucra al hermano del gobernador Zdero

La muerte de Cristóbal Oscar Acevedo, ladrillero de 33 años, atropellado en la madrugada del sábado 15 de noviembre en uno de los accesos a Quitilipi, derivó en una causa judicial que ya desbordó el expediente y se instaló en las calles. El conductor de la camioneta Ford Ranger que lo embistió es Horacio “Chuleta” Zdero, hermano del gobernador del Chaco, Leandro Zdero. El test de alcoholemia dio 0,0 y la Fiscalía N° 3 lo imputó por homicidio culposo, pero lo dejó en libertad mientras avanzan las pericias.

La combinación de un muerto, un apellido con poder y un procedimiento plagado de dudas encendió la alarma: familiares, amigos y vecinos de Acevedo hablan de “impunidad total” y de un encubrimiento para favorecer al hermano del gobernador.

El hecho: madrugada, acceso a Quitilipi y un test de alcoholemia en cero

Según los partes oficiales, el siniestro ocurrió alrededor de las 5 de la mañana del sábado 15 de noviembre, en el acceso Juan Domingo Perón, entre calles Neuquén y Río Negro, un tramo asfaltado y señalizado que conecta la ruta 4 con la zona norte de Quitilipi. La Ford Ranger blanca conducida por Horacio Zdero atropelló a Acevedo, que caminaba por la banquina; la víctima murió en el acto por un fuerte traumatismo de cráneo.

El caso tomó estado público recién el lunes siguiente, cuando comenzaron a replicarse las noticias en medios provinciales y el propio gobernador se pronunció en la red X: expresó su “profundo dolor” por lo ocurrido y sostuvo que el hecho debía “cumplir con los procedimientos legales de rigor, sin distinción alguna”.

La Fiscalía N° 3 de Sáenz Peña, a cargo de Marcelo Soto, caratuló la causa como “supuesto accidente de tránsito fatal” (equivalente a homicidio culposo) e imputó a Horacio Zdero, que quedó en libertad mientras se desarrollan las pericias y se incorporan cámaras, informes técnicos y testimonios. El test de alcoholemia practicado al conductor arrojó 0,0 gramos de alcohol en sangre, dato que se transformó en el centro de la polémica.

Las irregularidades que denuncia la querella

El abogado de la familia Acevedo, Claudio Sebastián Colla, se constituyó como querellante particular y detalló una serie de irregularidades en las primeras horas de la causa que, a su criterio, comprometen la validez del procedimiento y alimentan la sospecha de encubrimiento.

Entre los puntos que marcó Colla se destacan:

– El horario del test de alcoholemia: según el informe de alcotest incorporado al expediente, la prueba se practicó recién a las 7.10, más de dos horas después del choque, que figura en el parte como ocurrido a las 5. Colla sostiene que un examen tomado con esa demora no refleja el estado real del conductor al momento del impacto.

– El testigo del acta: el acta de alcoholemia que registra alcoholemia cero fue firmada por un testigo que sería familiar del propio Zdero, “marido de la prima hermana del imputado”, y no por una persona imparcial, como exigen los protocolos.

– La comunicación tardía con el fiscal: la primera comunicación formal de la policía con el fiscal Soto figura a las 7.29, dos horas y media después del siniestro y veinte minutos después del test de alcoholemia.

– La falta de estudios médicos complementarios: en el expediente, según Colla, no consta que en el hospital de Quitilipi se le hayan realizado análisis de sangre y orina al acusado, estudios que suelen ordenarse para reforzar o despejar cualquier duda sobre el consumo de alcohol u otras sustancias.

El abogado también señaló que, pese a que el test arrojó 0,0, hay vecinos que dicen haber visto a Horacio Zdero consumiendo bebidas alcohólicas en bares y boliches de Quitilipi durante la noche previa al choque, incluida la disco La Roka. Esos testimonios todavía no fueron incorporados formalmente al expediente, pero forman parte de las medidas pedidas por la querella, que reclama el acceso a las cámaras de seguridad del boliche, de comercios cercanos y del centro de monitoreo local entre la medianoche y las 7 de la mañana.

Otro punto cuestionado por Colla es la decisión del fiscal de devolver la camioneta Ford Ranger a Zdero pocas horas después del accidente y permitir que el imputado continúe en libertad. El abogado recuerda que, en otros casos de siniestros viales con víctimas fatales, lo habitual es que el vehículo quede secuestrado y el conductor permanezca detenido de manera preventiva hasta completar las primeras pericias.

Marcha en Quitilipi, acusaciones de encubrimiento y silencio político

Las dudas sobre el procedimiento no quedaron sólo en el terreno técnico. Familiares, amigos y vecinos de Oscar Acevedo encabezaron una marcha masiva en Quitilipi para exigir justicia y denunciar un presunto encubrimiento. Recorrieron varias calles hasta la comisaría local con carteles que reclamaban “Justicia por Oscar Acevedo” y “Horacio Zdero preso ya”.

La madre de la víctima fue directa: “Mi hijo no era un perro para dejarlo tirado ahí”, dijo, y denunció que nadie del gobierno provincial ni de la familia del gobernador se comunicó con ellos desde el hecho. Sus hermanos, en tanto, aseguraron que el conductor “se fue a cambiar la ropa, a bañarse y tomar un café” antes de que se le practicara el test de alcoholemia. Para la familia, esa secuencia, sumada a las demoras oficiales, es parte de un intento de “tapar todo”.

En las redes y en distintas coberturas, el mensaje se sintetizó en una frase que se repite: “impunidad total en Chaco”. Detrás de esa consigna hay un reclamo de fondo: que el peso del poder político no incline la balanza judicial y que el caso se investigue hasta el final, sin privilegios.

Qué responde la fiscalía y qué falta investigar

El fiscal Marcelo Soto sostuvo en entrevistas radiales que la causa se encuentra en etapa inicial, bajo secreto de sumario, y que aún restan incorporar pericias clave: dinámica del accidente (distancia de frenado, velocidad estimada, condiciones climáticas), verificación de documentación y habilitaciones del conductor, y análisis de registros fílmicos. Reafirmó que el test de alcoholemia, realizado por personal de la Policía Caminera y en presencia de una médica policial, arrojó “0,0, es decir 0 % de alcohol en sangre”.

La imputación que pesa sobre Horacio Zdero es la de homicidio culposo en accidente de tránsito. En este tipo de causas, la legislación prevé márgenes de libertad durante la investigación, aunque la comparación con otros casos similares alimenta la crítica sobre el trato diferenciado cuando hay apellidos con peso político.

Mientras la querella insiste en revisar las primeras actuaciones, asegurar la cadena de custodia, sumar pericias y registrar testimonios de testigos de la noche del accidente, la fiscalía defiende el procedimiento inicial y se apoya en el resultado del alcotest para justificar que el imputado no permanezca detenido.

El expediente recién empieza, pero el caso Oscar Acevedo ya se convirtió en una prueba directa de la promesa oficial de “igualdad ante la ley”. En Quitilipi, el mensaje de la calle es sencillo: la familia quiere justicia, con todas las preguntas incómodas sobre la mesa, incluso si las respuestas dejan al hermano del gobernador en el centro de la escena.

Fuente: Revista Litigio, Roberto Espinoza, Chaco Ahora, Alerta Urbana.