El 20 de noviembre se conmemora en Argentina el Día de la Soberanía Nacional, en recuerdo de la batalla de la Vuelta de Obligado, cuando en 1845 las fuerzas de la Confederación enfrentaron a la escuadra anglo-francesa que pretendía navegar el Paraná sin reconocer la autoridad argentina. Aun en inferioridad militar, la resistencia encabezada por Lucio Mansilla quedó como símbolo de defensa del territorio, de los recursos y de la decisión política de no aceptar imposiciones externas. Décadas después, la fecha fue institucionalizada por ley y en 2010 se incorporó al calendario de feriados nacionales.
De la Vuelta de Obligado al presente
La discusión sobre soberanía no quedó congelada en los manuales de historia. Hoy vuelve al centro del debate a partir de las decisiones del gobierno de Javier Milei en materia de política exterior, recursos estratégicos y política económica. Mientras en actos oficiales el propio Presidente habla de un “reclamo inclaudicable” sobre Malvinas y rinde homenaje a los caídos reafirmando la soberanía argentina sobre las islas y los espacios marítimos, sectores académicos y diplomáticos advierten que el fuerte alineamiento con Estados Unidos y el Reino Unido debilita la posición histórica del país y reinstala el viejo “paraguas de soberanía” que congela el reclamo de fondo.
Soberanía en disputa: Malvinas, territorios australes y recursos
En los últimos meses, organizaciones de excombatientes viajaron a las Islas Malvinas y desde allí difundieron comunicados en los que acusan al Gobierno de “entrega de soberanía”, cuestionando su posicionamiento internacional y sus declaraciones sobre la cuestión Malvinas. En paralelo, el Parlamento del Mercosur emitió una declaración de repudio a expresiones de Milei sobre el conflicto, entendiendo que relativizan la posición argentina.
Otros focos de tensión aparecen en el sur y en los ríos. En Tierra del Fuego, dirigentes y analistas alertan que la eliminación y reducción de impuestos a las importaciones pone en riesgo el régimen industrial fueguino, pilar de la ocupación y la proyección argentina sobre los territorios australes. En el litoral, ambientalistas y especialistas advierten por las condiciones de la licitación de la hidrovía del Paraná y por un conjunto de medidas que, según un informe reciente sobre regresión ambiental bajo la actual gestión, pueden implicar pérdida de control efectivo sobre recursos estratégicos y mayor dependencia de intereses privados y extranjeros.
En este contexto, el Día de la Soberanía Nacional deja de ser una efeméride rutinaria y vuelve a funcionar como espejo incómodo: mientras se homenajea a quienes resistieron en Vuelta de Obligado para defender el control sobre los ríos y el comercio, crece el debate sobre qué significa hoy soberanía en un país presionado por la deuda, condicionado por acuerdos externos y atravesado por decisiones que tocan de lleno sus territorios, su ambiente y su modelo productivo.

