El jurado popular ya habló y dejó una foto nítida del caso: seis personas responsables y una sola absuelta tras la desaparición y femicidio de Cecilia Strzyzowski, ocurrida en junio de 2023 en Resistencia. En esta nota, repasamos cómo quedó la situación de cada imputado, qué delito les atribuyó el jurado y qué pena les corresponde o podrían recibir en la próxima etapa del juicio.
El clan Sena: tres veredictos que valen perpetua

César Sena (21 años)
El jurado lo declaró culpable, por unanimidad, del delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en carácter de autor. En términos simples: lo consideraron el femicida de Cecilia. Por esa figura, el Código Penal prevé una única pena posible: prisión perpetua.
Los fiscales sostuvieron que el crimen se cometió el 2 de junio de 2023 dentro de la casa familiar del barrio Santa María de Oro, adonde Cecilia ingresó a la mañana junto a César y nunca más fue vista con vida. Sobre el modo de matar no hubo una única versión cerrada, pero la acusación insistió en una maniobra compatible con una toma de ahorcamiento, apoyada en la formación de César en artes marciales.
Emerenciano Sena (61 años)
El líder del movimiento social y padre de César fue declarado culpable por homicidio doblemente agravado, en calidad de partícipe primario. El jurado entendió que su participación fue esencial para que el femicidio se concretara y para organizar lo que vino después: la maquinaria de poder y recursos destinada a sostener el silencio, mover vehículos, activar contactos y blindar al clan. Esa misma calificación también conlleva pena de prisión perpetua.
Durante el debate, la defensa intentó bajarle la responsabilidad a un encubrimiento y sostuvo que Emerenciano se habría enterado del crimen días después, cuando su casa ya estaba siendo allanada. El veredicto, unánime, rechazó de plano esa versión.
Marcela Acuña (53 años)
La dirigente social y pareja de Emerenciano recibió el mismo veredicto: culpable, por unanimidad, de homicidio doblemente agravado como partícipe primaria. Para los fiscales, su rol fue clave en la planificación, en el control de lo que ocurría dentro de la casa y en la coordinación posterior con el resto de los acusados, a los que llamó o dio órdenes para limpiar, trasladar cosas y borrar rastros.
Acuña intentó correrse del centro de la escena y decir que recién habría tomado dimensión del hecho cuando vio un “bulto” en su casa, pero el jurado se inclinó por la hipótesis de una participación activa previa y posterior al femicidio. Igual que su esposo y su hijo, quedará expuesta a una condena de prisión perpetua.
Los tres encubridores: qué se probó sobre González, Obregón y Melgarejo

Fabiana González (44 años)
El jurado la declaró culpable de encubrimiento agravado, también por unanimidad. La ubicaron en el núcleo operativo posterior al femicidio: acompañó a César al campo “Rossi” en la zona de Puerto Tirol y colaboró con tareas de limpieza dentro de la casa de los Sena.
En el expediente se detalla que intervino en el retiro de una cama y un colchón que luego fueron donados a una familia del barrio Emerenciano, elementos que llegaron a aparecer vinculados con rastros de sangre de Cecilia. La acusación interpretó toda esa cadena como una maniobra deliberada para hacer desaparecer evidencia. En la audiencia de cesura se definirá la pena dentro del rango previsto para el encubrimiento agravado.

Gustavo Obregón (38 años)
También fue considerado culpable de encubrimiento agravado. Su rol quedó marcado por dos escenas: la carga del cuerpo de Cecilia, envuelto en una frazada, en la caja de la camioneta de César, y el viaje posterior al campo Rossi, donde se inició la incineración. Obregón admitió haber actuado por la relación de subordinación y “agradecimiento” hacia la familia Sena, a quienes reconoció como referentes y empleadores.
El jurado entendió que esa lealtad no lo eximía de responsabilidad, sino todo lo contrario: lo convirtió en un eslabón clave para que el femicidio quedara impune. Al igual que González, enfrentará la definición de su pena en los próximos días.

Gustavo Melgarejo (31 años)
El casero del campo Rossi fue declarado culpable de encubrimiento simple. No se lo ubicó en la planificación ni en las decisiones del clan, pero sí se tuvo por probado que participó en la quema del cuerpo de Cecilia, alimentando el fuego durante horas en el predio rural.
Los informes periciales indicaron que los restos óseos analizados tuvieron que estar sometidos a fuego activo por un mínimo de tres horas y hasta doce para alcanzar el nivel de calcinación y fragmentación que mostraron los estudios, lo que refuerza la idea de un operativo prolongado y sostenido en el tiempo, al que Melgarejo contribuyó.
Griselda Reinoso: de imputada a absuelta

Griselda Reinoso (44 años)
Fue la única de las siete imputadas que salió del recinto como inocente. El jurado la declaró no culpable y la jueza Dolly Fernández ordenó su inmediata libertad. Su situación siempre fue la más difusa: pareja de Melgarejo, vivía con él en el campo Rossi y estaba a cargo de los animales, pero la acusación nunca logró colocarla con certeza en el lugar y momento clave de la quema.
Durante el juicio, Reinoso declaró que no estaba en el campo cuando llegaron Obregón y César y que se había ido a comer un asado con vecinos. Su defensa aportó testimonios para sostener esa coartada, y los peritajes revelaron que no se detectaron restos de hollín ni marcas de exposición intensa al fuego en su ropa, algo que jugó a favor de la duda razonable. El jurado decidió, por unanimidad, apartarla de la trama penal del caso.
Lo que viene ahora es el juicio de cesura, dentro de los próximos días hábiles, donde se pondrán números concretos a las penas de los encubridores, mientras que las perpetuas del clan Sena quedarán formalmente fijadas.

