El segundo pulmón verde de Sudamérica está en territorio argentino y enfrenta una amenaza crítica: se trata de El Impenetrable, en Chaco.
Es que este extenso bosque ubicado en el norte del país perdió más de 165 mil hectáreas en los últimos cinco años por deforestación ilegal.
Así, se pone en riesgo su biodiversidad única y se aceleran los eventos climáticos extremos.
Este vasto territorio forma parte del Gran Chaco americano, la ecorregión boscosa más grande de Sudamérica después del Amazonas.
Con un millón de kilómetros cuadrados repartidos entre Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil, este funciona como un regulador continental clave para contener el aumento de las temperaturas.

La tala ilegal avanza sin control en El Impenetrable
Un reciente estudio de Greenpeace mediante imágenes satelitales reveló que entre noviembre de 2020 y julio de 2025, la deforestación ilegal afectó 167.684 hectáreas en la provincia de Chaco.
La expansión agrícola y ganadera impulsa esta tala indiscriminada, con graves consecuencias para la fauna local.
«Hace tres años que estoy trabajando en el área protegida, y en este corto tiempo he visto grandes cambios«, advirtió Matías Almeida, guardaparque del Parque Nacional El Impenetrable.
Y agregó: «El paso de camiones de extracción maderera es constante».
Además, los patrullajes también revelan grandes extensiones de monte quemadas: «Todo se hace rápido, en el anonimato», denunció Almeida.
Además, el guardaparque señaló que al problema de la deforestación también se suma el avance de cultivos de soja.
«Esta produce riqueza para unos pocos en poco tiempo, pero no equivale a los beneficios ecosistémicos que tiene este bosque con su biodiversidad«, denunció Almeida.

La ganadería descontrolada agrava la crisis
El otro gran peligro para El Impenetrable son las vacas criadas «a monte», una práctica que consiste en soltarlas en zonas del bosque sin delimitar.
Estos animales consumen las escasas reservas de agua disponibles para la fauna silvestre.
«El ganado genera una competencia hídrica. Las vacas y los caballos toman mucha cantidad de agua por día, lo que seca muy rápidamente las charcas«, alertó Almeida.
Esta situación afecta directamente a tapires, pecaríes y la creciente repoblación de yaguaretés impulsada por Rewilding Argentina.

Alternativas sustentables para cuidar a El Impenetrable
«Los humanos somos los responsables de esa destrucción del bosque chaqueño, pero también podemos participar activamente de su recuperación«, afirmó Débora Abregú, integrante de la Fundación Rewilding.
La organización trabaja en concientizar a la población sobre los beneficios de proteger y «producir naturaleza» frente al negocio de la tala y la ganadería.
En este escenario, muchos pobladores comenzaron a adaptar sus viviendas para ofrecer alojamiento a turistas que llegan a observar la fauna.
El turismo sostenible emerge como una alternativa prometedora, aunque enfrenta trabas por la difícil accesibilidad y la falta de inversión en infraestructura.
Los expertos advierten que, si continúa la deforestación en El Impenetrable, no solo se intensificarán los efectos del cambio climático.
Además, también se habrá afectación directa sobre la economía regional.
Hoy, la proliferación de olas de calor, sequías e incendios ya muestra las consecuencias de la pérdida de este ecosistema vital.
Fuente: Noticias Ambientales.

