El presidente Javier Milei encabezó en la Casa Rosada una cumbre con 20 gobernadores este jueves 30 de octubre de 2025. El objetivo fue destrabar apoyos para el Presupuesto 2026 y avanzar en reformas laboral y tributaria. La foto política existió, pero con una definición explícita: cuatro mandatarios peronistas no fueron convocados.
La mesa y los números: Presupuesto 2026 y 40% fuera de la foto
Según la Casa Rosada, el encuentro apuntó a recomponer el diálogo con las provincias y blindar votos para el Presupuesto 2026 junto a una “modernización laboral” considerada prioritaria. En paralelo, se discutieron situación fiscal, coparticipación, reactivación de obras y alivio tributario. El dato que ordena la discusión: los cuatro distritos excluidos concentran 18.701.012 habitantes, el 40,4% del país según el Censo 2022. El desglose oficial es Buenos Aires 17.523.996; Formosa 607.419; La Rioja 383.865; Tierra del Fuego 185.732; total nacional de referencia 46.234.830.
Quiénes estuvieron y quiénes quedaron afuera
La convocatoria incluyó a 20 de los 24 mandatarios, entre aliados y opositores “dialoguistas”. No fueron invitados Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). La exclusión fue política y deliberada, confirmada por fuentes oficiales y crónicas de la jornada.
Un gobierno para pocos: la señal política
Si la intención del gobierno nacional es “representar a todos” y la foto excluye al 40 por ciento de la población, no es una mesa federal: es una mesa parcial. Dejar afuera a Buenos Aires, Formosa, La Rioja y Tierra del Fuego no solo reduce voces, también recorta legitimidad de cualquier acuerdo que se presente como “nacional”. El federalismo no se proclama, se practica.
Si el Presupuesto y las reformas se negocian sin cuatro de cada diez argentinos representados, el resultado nace con déficit de inclusión política: podrá avanzar en el Congreso, pero arrastrará una falla de origen. Gobernar para una parte puede ser tácticamente cómodo; estratégicamente es miope.
La economía necesita certezas y la sociedad, pertenencia. Ninguna de las dos se consigue con sillas vacías. Si el Gobierno busca “orden y previsibilidad”, debería tener previsto que en la mesa donde se decide el futuro del país estén sentados todos. Más allá de las diferencias.

