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marzo 6, 2026

“Me están dejando morir”: la historia de Javier con el Insssep de Zdero

Javier Sotelo, chaqueño con cáncer de pulmón diagnosticado en 2021 y metástasis ósea y cerebral, denuncia que su obra social interrumpió prácticas y medicación. Al principio, "La enfermedad fue tratada porque en ese momento la obra social funcionaba bien. Podía viajar en avión, hacerme estudios, ver a mis médicos y volver, pero con esta nueva gestión todo cambió para mal".

Javier denuncia demoras e incumplimientos de su obra social que, en la práctica, cortan la continuidad del tratamiento. Su pedido es puntual: que se restablezca la cobertura en los mismos términos que tenía antes de los recortes y trabas administrativas.

Relata que lo mandan de ventanilla en ventanilla, incluso lo hicieron viajar en un “tour de compras” para hacerse los controles en Buenos Aires, y le dijeron que si los paraban Gendarmería, dijera que estaban de paseo. Mientras él pelea por continuidad terapéutica, otros pacientes atraviesan trabas similares.

Lo que cuenta Javier y lo que muestra el recorrido

El caso expone una cadena de fallas: autorizaciones que se demoran, derivaciones fragmentadas y una respuesta que termina transfiriendo al paciente tareas que no le corresponden, como “salir a buscar” insumos y fármacos de alto costo.

El instituto Fleming de Buenos Aires, centro de referencia donde era atendido Javier, ya no quiere recibir pacientes chaqueños por la falta o retraso en los pagos correspondientes. "Nadie elige tener cáncer. Están dejando morir a la gente por negligencia", asegura Javier.

No es un hecho aislado: demoras, deudas y amparos

En Chaco, prestadores y clínicas advierten desde hace meses atrasos de pagos del InSSSeP y aranceles que no cubren costos, lo que se traduce en más dilaciones y cortes de servicios. Dirigentes sectoriales describieron una situación “insostenible” y de “financiamiento” forzado de 60 días, mientras otras entidades alertaron que el 70% de su facturación depende del instituto. La Justicia provincial, además, dictó medidas para obligar coberturas urgentes en oncológicos ante riesgos de daño irreparable. Todo un contexto que explica por qué historias como la de Javier se repiten.

La línea roja

Cuando la respuesta institucional son laberintos administrativos y “tours de compras,” el tiempo clínico se pierde y el paciente paga el costo. Los ajustes no pueden pasar por los enfermos: cortar, demorar o tercerizar la cobertura en oncología no es eficiencia, es crueldad. La prioridad es obvia y urgente: restituir continuidad de tratamientos, cumplir en término con prestadores y transparentar procesos de autorización, con control público y judicial cuando haga falta. No hay épica en hacer ahorrar a costa de la vida de las personas.