La Cámara Nacional Electoral (CNE) frenó el intento del Ejecutivo de presentar los resultados del domingo como un único recuento nacional. Dispuso que los datos se difundan exclusivamente por distrito, como establece la Constitución. La maniobra oficial buscaba mostrar un triunfo de La Libertad Avanza en un “mapa unificado” del país.
La resolución, firmada por los jueces Daniel Bejas, Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía, responde a planteos del Partido Justicialista, la UCR y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad (distrito CABA). Todos advirtieron que el Gobierno pretendía distorsionar la lectura política de la elección legislativa al sumar los votos de La Libertad Avanza (LLA) en las 24 provincias, mientras que las fuerzas opositoras aparecen con distintas denominaciones según el distrito.
El fallo ordena “hacer saber a la Dirección Nacional Electoral del Ministerio del Interior que la publicación del escrutinio provisorio deberá respetar el criterio de división por distrito electoral”. De esta forma, queda prohibido cualquier recuento global de votos a nivel nacional.
El conflicto surgió luego del simulacro de escrutinio realizado el fin de semana en la sede del Correo Argentino, donde la Dirección Nacional Electoral (DINE) presentó una “consolidación nacional de votos” bajo criterios que nunca explicó con claridad. Esa metodología, denunciaron los apoderados de Fuerza Patria, “agrupaba alianzas y sumaba resultados de manera arbitraria”.
Según la CNE, el Estado tiene un “interés eminente en preservar la integridad del proceso electoral” y debe garantizar que el derecho a votar “no se vea menoscabado por la confusión o una influencia indebida en la voluntad de los electores”. Los camaristas recordaron que el escrutinio provisorio —realizado por el Poder Ejecutivo a través de una empresa contratada— no tiene validez legal, pero sí una “trascendencia incuestionable” sobre la opinión pública.
En cambio, solo el escrutinio definitivo, a cargo de la Justicia Electoral, es el que tiene efectos jurídicos y permite la proclamación de los candidatos electos.
Los jueces fueron terminantes: “De conformidad con el sistema establecido en la Constitución Nacional, para las elecciones legislativas nacionales cada provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires conforman diferentes distritos electorales. No hay margen de interpretación alguno que permita llevar adelante un escrutinio global de todo el territorio nacional”.
Ese método, aclararon, solo rige para las elecciones presidenciales, ya que en la legislativa los votos deben contarse y publicarse provincia por provincia. Luego, los partidos o los medios pueden hacer sus propias sumas o gráficos, pero el Estado no puede presentar un resultado “unificado” como si el país votara en un único distrito.
El fallo clausura así el intento del Gobierno de mostrar una victoria nacional de LLA, pese a que la elección es por distritos y la oposición —especialmente el peronismo— compite en muchos de ellos con diferentes sellos. La CNE marcó un límite jurídico y simbólico: la transparencia institucional está por encima del relato electoral.

