Un operativo judicial en una veterinaria de Posadas, Misiones, permitió rescatar 128 animales silvestres y reveló un caso grave de tráfico ilegal y maltrato de fauna.
De estos ejemplares, 14 fueron hallados sin vida, muchos congelados en un freezer.
El resto se encontraba en condiciones de hacinamiento extremo, desnutridos y en espacios sucios.
Tráfico ilegal: cómo fue el operativo judicial para salvar a los animales
El Juez de Instrucción Juan Manuel Montes ordenó el allanamiento que expuso la situación.
El Centro de Conservación de Fauna Silvestre OHANA participó brindando apoyo técnico para identificar y evaluar el estado de los animales.
Los especialistas encontraron tortugas, iguanas, lagartos, yacarés y monos encerrados en recintos diminutos.
Los animales carecían de agua y condiciones higiénicas básicas. Incluso, algunos ejemplares estaban guardados en un freezer.
El lugar, que debía funcionar como espacio de cuidado veterinario, presentaba una escena de abandono y maltrato sistemático de fauna silvestre.

La Fundación Dante Piesco y OHANA repudiaron los hechos y llamaron a la reflexión social sobre el tráfico de fauna.
«Nos llenó de tristeza ver animales que deberían estar libres en la selva misionera tratados como si fueran objetos», declararon las organizaciones.
Y agregaron: «Cada tortuga, cada lagarto, cada mono es un ser vivo que siente, sufre y necesita respeto y libertad».
El impacto del mascotismo ilegal en la biodiversidad
Las entidades advirtieron sobre las consecuencias del mascotismo ilegal en la biodiversidad de Misiones: «Cada animal silvestre que se captura para ser vendido es una historia de dolor».
«Detrás de cada tortuga comprada ‘porque parece tierna’, hay decenas que mueren aplastadas o deshidratadas. Nueve de cada diez no llegan vivas a destino. No es rescate, es crueldad», advirtieron.
Es esencial recordar que criar, vender o tener fauna silvestre como mascota está prohibido por leyes nacionales e internacionales.
Estos animales son parte esencial del ecosistema de la selva misionera y no objetos de exhibición.
El tráfico ilegal de animales destruye el equilibrio natural y constituye un delito contra la biodiversidad provincial.

Un llamado a la acción y conciencia social contra el tráfico ilegal de animales
Tras este tráfico descubrimiento, las organizaciones pidieron a la comunidad no comprar ni tener animales silvestres como mascotas.
También solicitaron informarse sobre la problemática y denunciar situaciones de maltrato o tráfico.
Ambas organizaciones enfatizaron que el objetivo es defender un principio de humanidad y respeto por la vida, no atacar personas.
«Lo que ocurrió no puede quedar en silencio. Como sociedad, debemos decidir si queremos una Misiones que respete la vida o una donde la selva se convierta en mercancía», manifestaron.
Y enfatizaron que «la Justicia necesita el acompañamiento de todos. No hay conservación posible sin conciencia social».
Fuente: Noticias Ambientales.
