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abril 20, 2026

El Parque Nacional Iberá recibe 5 ejemplares de Muitú, especie ausente en Corrientes durante 40 años

Corrientes volvió a hacer historia en la conservación de la fauna nativa. Cinco ejemplares de muitú (Crax fasciolata), un ave que llevaba más de cuatro décadas extinta en Argentina, fueron trasladados desde el Parque de la Biodiversidad de Córdoba al Gran Parque Iberá.

La iniciativa forma parte del Programa de Conservación del Muitú, impulsado por la Fundación Rewilding Argentina y el Ente Municipal BioCórdoba. Este esfuerzo marca un nuevo capítulo en la restauración ecológica del Iberá, ya que su regreso refuerza la meta de recuperar los equilibrios naturales perdidos en los ecosistemas del noreste argentino.

El muitú, también conocido como pavón o pava del monte, es un ave galliforme de gran tamaño que habita tradicionalmente los montes y selvas del centro y norte de Sudamérica, incluyendo regiones de Bolivia, Paraguay y Brasil. En Argentina desapareció hacia fines del siglo XX, principalmente por la caza y la pérdida de hábitat debido a la deforestación.

Tras décadas de ausencia, su retorno representa un paso trascendental para la restauración ambiental. Los cinco pichones fueron criados en condiciones controladas, bajo protocolos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Luego de cumplir una cuarentena de cuatro meses en Corrientes, comenzaron su etapa de pre-suelta, donde aprenden a reconocer sonidos, alimentos y refugios naturales antes de ser liberados.

Cinco ejemplares de muitú vuelven a Corrientes, después de 40 años. Foto: Buenos Aires Ciudad.
El papel ecológico del muitú en los bosques del Iberá

El muitú cumple una función esencial en el ecosistema: es un dispersor natural de semillas. Se alimenta de frutos silvestres y, al desplazarse por el bosque, ayuda a regenerar la vegetación nativa. Este proceso de dispersión es vital para mantener la estructura y diversidad del monte, favoreciendo el crecimiento de nuevas plantas y garantizando alimento para otras especies.

La desaparición del muitú en Argentina afectó silenciosamente el equilibrio de los bosques del noreste. Sin su labor, muchos árboles perdieron su principal medio de dispersión, lo que redujo la capacidad de regeneración natural. Recuperar al muitú significa, por lo tanto, reactivar un eslabón clave de la cadena ecológica.

Su regreso también actúa como indicador de salud ambiental. Un entorno capaz de sostener a esta especie —que necesita cobertura vegetal densa, alimento abundante y tranquilidad— refleja la efectividad de las políticas de restauración implementadas en el Iberá.

La presencia del muitú no solo favorece la flora, sino que también mejora las condiciones para otros animales. A medida que las plantas nativas se regeneran, se crean refugios y fuentes de alimento para aves, mamíferos e insectos, fortaleciendo la biodiversidad en su conjunto.

Cinco ejemplares de muitú vuelven a Corrientes, después de 40 años. Foto: Más Azul Planeta.
Una liberación que representa el renacer de una especie

La liberación de estos cinco ejemplares es más que una acción simbólica. Representa la culminación de años de trabajo entre instituciones públicas y privadas para revertir la pérdida de biodiversidad. El Parque Iberá, convertido en un laboratorio natural de conservación, demuestra que las especies pueden volver si se restauran los ecosistemas que las sustentan.

Además, el retorno del muitú abre la puerta a nuevas oportunidades de desarrollo sustentable para las comunidades locales. El ecoturismo, la educación ambiental y la investigación científica encuentran en la conservación un motor de crecimiento compatible con la naturaleza.

Después de más de 40 años, el canto del muitú vuelve a resonar en los montes correntinos. Su regreso simboliza la resiliencia de la vida silvestre y el compromiso de una provincia que apostó por devolverle al país parte de su riqueza natural. Restaurar esta especie no solo significa recuperar una especie: es reconstruir un equilibrio que beneficia a todo el ecosistema del Iberá.

Fuente: Noticias Ambientales.