La decisión del Gobierno de eliminar, hasta el 31 de octubre, los derechos
de exportación para granos y carnes bovinas y avícolas promete aliviar la
tensión cambiaria en la previa electoral, pero abre interrogantes fiscales y
de precios.
El mercado prevé tres efectos principales:
mayor oferta de divisas, menor recaudación y un eventual traslado
moderado a la inflación.
El Decreto 682/2025 establece que la medida estará vigente hasta fin de
octubre o hasta que se registren Declaraciones Juradas de Venta al
Exterior (DJVE) por un total de u$s7.000 millones.
Mayor oferta de dólares
El Gobierno busca oxígeno en el frente cambiario tras semanas de presión
sobre el dólar, que obligaron al Banco Central a vender u$s1.100 millones
para sostener la banda. Economistas señalan que la medida apunta a
estimular la liquidación de exportaciones y así reforzar las reservas en un
momento de incertidumbre.
Sin embargo, advierten que se trata de un “populismo cambiario” que
sacrifica superávit fiscal para sostener un tipo de cambio atrasado.
Federico Machado señaló: “Mientras tanto, no hay plata
para jubilados, discapacitados o el Garrahan”. El efecto final dependerá
de la demanda de pesos y de que no se acentúe la dolarización de carteras.
Menor recaudación
El costo fiscal de la medida rondaría entre 0,23% y 0,28% del PBI, equivalente
a unos u$s1.000 millones en 2025. Aunque no pone en riesgo el resultado
fiscal del año, obliga a compensar con nuevos recortes de gasto, en un
contexto donde ya pesan mayores compromisos derivados de la ley de
Emergencia en Discapacidad y la posible ampliación de financiamiento
universitario y pediátrico.
Según cálculos del IAEF, el impacto neto en la recaudación será de 0,14%
del PBI, cifra que equivale al 46% del superávit fiscal previsto en el
Presupuesto 2026.
Inflación moderada
El traslado a precios sería limitado y focalizado en carnes, harinas y
derivados. Para Rocío Bisang (EcoGo), el impacto será “moderado y
puntual”, condicionado al nivel de stocks y a la estabilidad del tipo de
cambio. Camilo Tiscornia (C&T) coincidió en que habrá efectos en la
cadena
de producción, aunque probablemente no se traduzcan de manera plena
al consumidor.
El bajo dinamismo del consumo y la expectativa de un préstamo de al menos
u$s10.000 millones del Tesoro de Estados Unidos podrían morigerar el impacto
inflacionario.
En síntesis, la medida abre un margen de respiro para el dólar en plena
campaña, pero a costa de ingresos fiscales y con riesgos acotados sobre la
inflación.
El desafío será que ese alivio cambiario no se diluya en un marco de
expectativas inestables.

