En Resistencia ya no quedaban balcones gastronómicos en la vía pública. La Municipalidad dio por finalizado el proceso de retiro luego de que el último comercio no cumpliera con la orden y la estructura fuera desarmada directamente por el municipio, en aplicación de la normativa vigente.
El procedimiento se había iniciado con intimaciones de 30 y luego 15 días hábiles, plazos que marcaron el límite para que los comerciantes retiraran las instalaciones. La gran mayoría cumplió en tiempo y forma, mientras que en el último caso fue la propia Municipalidad la que ejecutó el retiro para garantizar el cumplimiento de la ordenanza.
Durante el proceso, varios locales solicitaron asistencia técnica y personal municipal colaboró para que los espacios quedaran en condiciones. La medida, según señalaron desde el gobierno local, respondía a la necesidad de priorizar la seguridad vial y recuperar el orden del espacio público.
Con la remoción de la última estructura, el tema quedó cerrado y la gestión municipal dio por concluida una etapa que había generado debate, dejando en claro que el espacio urbano debía mantenerse regulado y a disposición de proyectos futuros.
La medida estuvo centrada en la necesidad de garantizar seguridad vial y recuperar el orden en el espacio público. Con la remoción del último balcón por parte de la Municipalidad, el tema quedó definitivamente cerrado y la ciudad recuperó esos sectores para el uso común.

