Gustavo Valdés criticó al nuevo ministro del Interior, Lisandro Catalán, por la ausencia de contacto con las provincias tras las elecciones. “Pasaron siete días de las elecciones en Buenos Aires y catorce en Corrientes y no tuvimos ningún contacto”, dijo, y remató: “si sos ministro del Interior, tenés que levantar el culito de Casa Rosada y empezar a viajar al interior”. El mandatario correntino pidió reactivar la mesa política para atender problemas productivos, de infraestructura y de financiamiento universitario y sanitario.
Vetos y posturas
Sobre los próximos debates en el Congreso, Valdés afirmó que su espacio “no va a cambiar el voto” y que buscará los números para “rechazar esos vetos”, en referencia al financiamiento universitario y a la emergencia pediátrica. Defendió el sostén al Hospital Garrahan, “porque la Argentina no va a volcar por financiarlo”, y vinculó la educación superior con el desarrollo: “la educación superior es el corazón del progreso de un país”.
Diálogo institucional y campaña
Valdés planteó que, más allá de las diferencias partidarias, “necesitamos tener ese diálogo para decir ‘acá está pasando esto’”. Atribuyó la falta de interlocución a la campaña nacional en curso, pero insistió en que el Ministerio del Interior debe articular con gobernadores para evitar errores de gestión y aislamientos políticos. “Te preguntás por qué fracasás, y fracasás porque no te tomás el tiempo de articular con los gobiernos provinciales”, señaló.
Corrientes es actor de peso en el NEA y el reclamo de Valdés expone el punto de quiebre de la relación nación-provincias en áreas sensibles como salud y educación, con impacto directo en universidades y hospitales de referencia.

