Los docentes universitarios convocaron a un paro nacional tras el veto de Milei a la ley de financiamiento
Las federaciones gremiales anunciaron la medida para el viernes 12 y anticiparon una nueva Marcha Federal Universitaria cuando el Congreso trate el rechazo al veto. Crece el malestar porque el Gobierno ignora el mensaje de cambio de rumbo que expresó la ciudadanía en las elecciones.
El presidente Javier Milei eligió desconocer la voluntad popular expresada en las urnas y vetó la ley de financiamiento universitario que había sido aprobada con amplia mayoría en el Congreso. La respuesta llegó de inmediato: todos los gremios universitarios —FEDUN, CTERA, FAGUDT, CONADU, CONADU Histórica, FATUN y UDA— convocaron a un paro nacional de 24 horas para este viernes 12 de septiembre y confirmaron que organizarán una nueva Marcha Federal cuando la Cámara de Diputados discuta el rechazo al veto.
La decisión se resolvió de manera conjunta en el Frente Sindical Universitario y forma parte de una escalada de acciones en defensa de la universidad pública frente a los recortes presupuestarios. “El Gobierno persiste en no escuchar lo que el pueblo argentino ya le dijo con claridad sobre la importancia de la educación pública”, expresaron en un comunicado, donde también advirtieron sobre la crisis salarial que golpea al sector.
Daniel Ricci, secretario general de FEDUN, fue contundente: “Los y las docentes estamos sosteniendo la universidad pública con un esfuerzo enorme, pero el deterioro es evidente. El año pasado perdimos más del 50% del poder adquisitivo y ahora, con aumentos de apenas 1% mensual, seguimos cayendo frente a una inflación muy superior”.
Desde FATUN, Jorge Anró remarcó que “la universidad pública no es un gasto, es la herramienta de ascenso social y motor de desarrollo del país. Estos recortes son un ataque directo a la educación, a la investigación y a nuestro futuro como nación”.
Los gremios confirmaron que el paro será apenas el inicio de una serie de protestas. La Marcha Federal Universitaria volverá a reunir a miles de estudiantes, docentes y trabajadores el mismo día en que el Congreso debata el veto presidencial, con el objetivo de presionar a los legisladores para insistir con la sanción original de la ley.
La norma había logrado 158 votos afirmativos en Diputados, lejos todavía de los dos tercios que se necesitarán ahora para revertir el veto. Sin embargo, la masividad de la protesta busca abrir un nuevo escenario político.
Las críticas también se hicieron sentir desde la oposición. El senador Martín Lousteau denunció: “Plata hay, pero ya sabemos que se va para lo de Karina. Este es un gobierno que prefiere castigar a las universidades antes que corregir sus propios desmanejos”.
En el mismo sentido, dirigentes estudiantiles y docentes apuntaron contra la política educativa del Ejecutivo. “Las universidades están al borde del colapso y el presidente elige empujarlas al abismo. Qué se puede esperar de un burro más que una patada”, escribió la referente universitaria Piera Fernández.
El mensaje es claro: mientras Milei responde con vetos, las universidades, los gremios y buena parte de la sociedad salen nuevamente a la calle a defender la educación pública como bandera irrenunciable.

