Luego de un pedido desesperado de los candidatos libertarios que advirtieron el rechazo que genera su figura tras el escándalo de las coimas y temieron un mayor hundimiento electoral.
La hermana del presidente y su armador bonaerense habían organizado un encuentro con todos los candidatos de la Séptima Sección, con la idea de sellar una foto de campaña en la recta final hacia las elecciones del 7 de septiembre, pero las encuestas y el clima social obligaron a dar marcha atrás.
El desembarco lo impulsaba Alejandro Speroni, cabeza de lista seccional y funcionario del Ministerio de Economía, aunque fue Celeste Arouxet, segunda en la nómina y referente en Olavarría, quien presionó para frenar la actividad al percibir que la visita podía agravar un escenario ya adverso.
La Séptima Sección reparte solo tres bancas al Senado provincial, por lo que alcanzar el piso del 33,3% resulta decisivo; sin embargo, los libertarios temen un desenlace catastrófico en el que el peronismo, que gobierna los municipios más fuertes de Azul y Olavarría, pueda quedarse con la totalidad de los escaños.
La desconfianza se profundizó cuando en los chats internos quedó en evidencia la baja convocatoria: el link de inscripción al acto debía circular cada dos horas porque casi nadie se anotaba, y en un estadio con capacidad para dos mil personas apenas había un puñado de confirmados. Finalmente, el anuncio de la suspensión se justificó con un argumento climático que ni los propios organizadores creyeron, ya que el Servicio Meteorológico solo preveía una débil probabilidad de lloviznas.
Dirigentes libertarios reconocieron que “la visita de Karina hubiese sido el clavo en el cajón”, y denunciaron además la desorganización del espacio, que a una semana de la veda todavía no había doblado las boletas ni definido el operativo de fiscalización.
El malestar también expuso internas con el exintendente macrista Ezequiel Galli, acusado de desentenderse de la campaña, y se agudizó por la fragmentación del voto derechista en la sección, donde competirán además listas de Unión Liberal, Partido Libertario, Potencia y la encabezada por el exsenador Dalton Jáuregui, lo que amenaza con diluir aún más la base electoral de La Libertad Avanza.
Frente a este cuadro, en menos de un mes las expectativas pasaron de la confianza absoluta de Sebastián Pareja a la posibilidad concreta de un reparto equitativo de bancas entre radicales y peronistas, o incluso a la hipótesis extrema de que el oficialismo libertario quede sin representación en la Cámara alta provincial.

