La empresa estatal Secheep confirmó que los usuarios chaqueños deberán enfrentar un nuevo incremento en sus facturas de luz. El ajuste se aplicará a partir de septiembre y responde —según explicaron— a la actualización de los costos mayoristas de energía dispuestos por la Nación.
El presidente de la empresa provincial, Hilario Bistoletti, dijo en Radio Libertad que los aumentos decretados a nivel nacional comenzarán a aparecer en las facturas de septiembre–octubre y que el efecto sobre el monto final no será “brusco”: estimó un impacto aproximado del 1,7% en el total de la boleta por los últimos ajustes.
Las autoridades locales insistieron en que el aumento no es decisión propia, sino una consecuencia de los precios fijados por la Secretaría de Energía nacional. Sin embargo, el discurso no deja de sonar contradictorio: la empresa chaqueña y el gobierno provincial se muestran como meros espectadores, cuando en realidad forman parte de la misma alianza política que respalda las medidas del Ejecutivo nacional.
Mientras tanto, la explicación técnica del incremento no alcanza a calmar la bronca de los usuarios, que ya vienen golpeados por subas previas y un servicio que muchas veces no está a la altura del precio que se paga.
La conclusión es sencilla y sin maquillaje: la luz aumentará y el que deberá pagar es el usuario chaqueño.

