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marzo 6, 2026

"Mani pulite" en la Argentina: la prensa internacional refleja el escándalo en la ANDIS

Lejos de quedarse en un rumor de pasillo, la denuncia por presuntos pedidos de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) explotó en la escena pública y comenzó a ocupar portadas internacionales. Los audios filtrados —en los que se alude a un supuesto esquema de sobornos en la compra de medicamentos— encendieron una caja de resonancia que suma presión política y judicial sobre el gobierno de Javier Milei.

La investigación judicial se aceleró con allanamientos y el secuestro de teléfonos y otros elementos de interés, en operativos que intentan reconstruir si existió una red de pagos entre funcionarios y laboratorios. Mientras tanto, el Ejecutivo despidió preventivamente al funcionario cuyo testimonio detonó la filtración; desde la Casa Rosada insisten en que la Justicia debe avanzar de forma independiente.

Lo que amplificó la crisis fue la mención, en los audios, de nombres del círculo íntimo del Presidente: la prensa extranjera puso el foco en las referencias a Karina Milei y a otros funcionarios y operadores que podrían estar vinculados al circuito de reparto de comisiones. Ese detalle convirtió un escándalo administrativo en un problema de gobernabilidad con impacto reputacional fuera del país.

Medios internacionales —algunos comparando el caso con un “Mani pulite” argentino— analizaron además el posible efecto político y económico: pronostican que la exposición pública del caso podría erosionar la aprobación presidencial en un momento delicado del calendario político.

En lo político, el caso abrió tensiones dentro del oficialismo y activó a la oposición, que ya exigió informes y pidió transparencia. Lo previsible: nuevas audiencias, pericias sobre los dispositivos incautados y la posibilidad de imputaciones si los fiscales consideran que existen elementos suficientes. Para el gobierno, la prioridad será contener el daño público; para la Justicia, avanzar con pruebas.

El escándalo en la ANDIS ya trascendió fronteras y lleva el estigma de un posible “Mani pulite” local. Queda esperar qué arrojan las pericias y si las pruebas confirman que detrás de las filtraciones hay algo más que ruido político.