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marzo 6, 2026

De volea: Capitanich responde por el endeudamiento de 2016 siguiendo al "Messi de las finanzas" Toto Caputo

El exgobernador y actual diputado provincial electo Jorge Capitanich publicó en sus redes un post duro en el que apuntó, con fotos y nombres, a dirigentes que —según su lectura— en 2016 votaron a favor del endeudamiento de la provincia en moneda extranjera “siguiendo la receta del ‘Messi de las finanzas’”, en alusión a Luis “Toto” Caputo, y habló de un “pacto” con Mauricio Macri para capitalizar las reservas del BCRA.

En 2016, Nación “obligó” a las provincias a endeudarse para engrosar reservas, una arquitectura que —dice— hoy pretenden repetir, con una diferencia: “afuera ya no prestan”.

En el posteo, Capitanich cuestionó la narrativa oficial sobre la “deuda heredada”, afirmó que la actual gestión “terminará en la peor catástrofe financiera” y pidió responsabilidades públicas.

En el flyer que acompañó su mensaje aparecen, según Capitanich, exlegisladores y funcionarios que avalaron aquel paquete: Irene Ada Dumrauf (actual presidenta del INSSSEP); Gustavo Corradi (secretario parlamentario de la Legislatura del Chaco); Ana “Marilyn” Canata (presidenta del Instituto de Tierras Fiscales); Hugo Domínguez (ministro de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos); Livio Gutiérrez (secretario de Coordinación de Gabinete); y Carim Antonio Peche (diputado provincial). El exmandatario los ubicó políticamente como aliados de decisiones tomadas a nivel nacional que, a su juicio, promovieron endeudamiento en dólares.

Capitanich defendió además la gestión de sus mandatos en materia de deuda: afirmó que su administración redujo el pasivo externo (pasando, según su cálculo, de 1.457 millones de dólares a 247 millones en noviembre de 2023), que logró una adhesión del 94% de los acreedores en la reestructuración durante la pandemia y que eso permitió un “ahorro” de 212 millones de dólares. En contraste, acusó al Gobierno actual de “pagar con deuda más cara” y de arrastrar un acumulado que, dijo, ronda los 500 millones de dólares —y proyectó que, de seguir así, el déficit fiscal treparía en dos años a 600.000 millones de pesos en términos constantes.

La crítica también tuvo puntería política: Capitanich recordó el voto de 2016 para contrarrestar el discurso oficial sobre “deuda heredada” y cerró con un comentario irónico sobre la cláusula gatillo: “la hubieran podido pagar si no se la hubieran ‘patinado’”, escribió, invitando a los responsables a “hacerse cargo”.